
Crecimiento económico y mercado laboral: una apuesta a la inclusividad
POR: FRANCISCO TAVAREZ VASQUEZ
La economía dominicana recuperó fuelle durante 2021, alcanzando un crecimiento de 12.3%, después de un año que asoló, a causa de la pandemia, su vitalidad y tendencia alcista tejida durante décadas. Si se compara por igual el año prepandemia de 2019, este crecimiento se tradujo en 4.7%, cimero en América Latina y El Caribe.
Si algo ha afectado a la economía dominicana durante estos años de crecimiento sostenido, es que generalmente este desempeño no ha venido acompañado de generación de empleos de calidad, optimización de ingresos laborales y mejoría convincente de los indicadores del mercado laboral. Es decir, en lugar de ser inclusivo, el crecimiento es concentrado y poco redistributivo.
De acuerdo con los resultados preliminares de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) levantada por el Banco Central, durante el cuarto trimestre de 2021 el comportamiento del mercado laboral continuó su trayectoria de recuperación, reflejando los efectos de la evolución favorable experimentada por la economía dominicana. La reactivación de las actividades económicas como construcción, manufactura de zonas francas, hoteles, bares y restaurantes, comercio, transporte, entre otras, contribuyó a que los niveles de ocupación en el mercado laboral fuesen mejorando de forma consistente durante el año 2021.
En términos agregados, el total de ocupados formales e informales (aquellos con empleos remunerados) se ubicó en 4.7 millones de personas en octubre-diciembre 2021, lo que prácticamente iguala el nivel de ocupados registrados en igual periodo de 2019. Si comparamos con el último trimestre de 2020, la recuperación de empleos ascendió a 267,225 ocupados más. De este total, unas 124,384 fuentes de empleos se generaron en el sector formal y 142,841 se concentraron en el sector informal y servicios domésticos.
Si bien el crecimiento de la economía se ha reflejado en un incremento de las ocupaciones en el mercado laboral dominicano, no menos cierto es que la informalidad ha copado el dinamismo del crecimiento en el mercado laboral. La informalidad, que se expresa en ausencia de los beneficios de la seguridad social vía la ocupación, elevó su participación interanual en 1.3 puntos porcentuales, al pasar de 56.8 % en octubre-diciembre de 2020 a 58.1 % en el mismo período de 2021. Se ha insistido que este fenómeno de crecimiento de la informalidad es producto de la crisis, lo que me parece poco creíble, debido a que la informalidad laboral ha estado estancada en el rango de 53-57% en la ultima década.
En tal sentido, es necesario que la política de generación de empleos dignos sea una prioridad de política económica y los salarios se aboquen a una convergencia con los niveles de productividad de las empresas y no solo a su ajuste por inflación cada dos años como manda el Código de Trabajo. Este compromiso va a requerir de toda la sensatez pública-privada para desestimular la informalidad y generar niveles de ingresos laborales que acompañen el crecimiento con reducción de la desigualdad. Es hora de crecer y generar bienestar colectivo; una economía presta para ubicarnos en el mapa del desarrollo.





