
25 años del 11 de septiembre: cuatro aviones, 2,977 víctimas y una tragedia que transformó al mundo
ESTADOS UNIDOS.- Este viernes 11 de septiembre se cumplen 25 años de una de las jornadas más trágicas de la historia contemporánea. Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos dejaron 2,977 víctimas mortales y transformaron para siempre la seguridad, la política internacional y la forma de viajar alrededor del mundo.
Aquella mañana, 19 miembros de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales. A las 8:46 a. m., el vuelo 11 de American Airlines impactó contra la Torre Norte del World Trade Center, en Nueva York. Minutos después, un segundo avión, el vuelo 175 de United Airlines, se estrelló contra la Torre Sur. Las imágenes fueron transmitidas en directo y contempladas con incredulidad por millones de personas.
Un tercer avión, el vuelo 77 de American Airlines, fue dirigido contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense. El cuarto, el vuelo 93 de United Airlines, terminó estrellándose en Pensilvania después de que pasajeros y miembros de la tripulación intentaran recuperar el control de la aeronave.
Las Torres Gemelas terminaron desplomándose, convirtiendo el corazón financiero de Nueva York en una gigantesca zona de destrucción. Entre las víctimas hubo trabajadores, pasajeros, policías, bomberos y otros socorristas. Solo el Departamento de Bomberos de Nueva York perdió 343 de sus miembros.
Pero el impacto del 11-S trascendió las pérdidas humanas y materiales. Estados Unidos inició la denominada “guerra contra el terrorismo”, intervino militarmente en Afganistán y reforzó sus estructuras de inteligencia y seguridad. Los aeropuertos cambiaron radicalmente sus protocolos, mientras la vigilancia y la prevención del terrorismo pasaron a ocupar un lugar central en las políticas de numerosos países.
Un cuarto de siglo después, las consecuencias continúan. Sobrevivientes y miembros de los equipos de rescate han enfrentado enfermedades relacionadas con la exposición al polvo y sustancias tóxicas de la zona cero. Este año, la ceremonia conmemorativa incorpora un momento de silencio dedicado específicamente a quienes posteriormente murieron por enfermedades y lesiones vinculadas al 11-S.
Hoy, familiares vuelven a reunirse en el Memorial del 11-S, construido donde alguna vez estuvieron las Torres Gemelas, para pronunciar los nombres de las víctimas y mantener viva su memoria.
Veinticinco años han pasado, pero aquellas imágenes continúan formando parte de la memoria colectiva mundial. Para millones que presenciaron el ataque, el 11 de septiembre sigue siendo uno de esos días imposibles de olvidar; para las generaciones que nacieron después, representa un capítulo que explica buena parte del mundo en el que crecieron.
A 25 años del 11-S, permanece vigente una frase convertida en compromiso colectivo: nunca olvidar.





