
¿Podría la ofensiva de Bukele llevar el conflicto haitiano hasta República Dominicana?
AGENDA56, SANTO DOMINGO.- El sociólogo Jaime Max Taveras advirtió que una intensificación de las operaciones militares contra las bandas armadas en Haití podría provocar el desplazamiento del conflicto hacia la República Dominicana, con posibles repercusiones para la seguridad fronteriza, la soberanía nacional y el comercio binacional.
El especialista consideró que la proximidad territorial entre ambos países hace que la crisis haitiana tenga consecuencias que trascienden sus fronteras, especialmente si las organizaciones criminales se ven presionadas por operaciones de mayor alcance y buscan desplazarse hacia otras zonas.
“Las acciones de la banda en Haití tienen un efecto múltiple para la República Dominicana”, expresó Taveras al referirse a las amenazas que, a su juicio, representa la expansión de la violencia en el territorio haitiano.
Entre los efectos que identificó figuran el riesgo de extensión del conflicto hacia suelo dominicano, las presiones sobre la soberanía nacional, las alteraciones del comercio fronterizo y el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Cuestiona una intervención unilateral de El Salvador
Al referirse al anuncio del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, de una operación militar para rescatar a cuatro técnicos aeronáuticos de su país desaparecidos tras un ataque armado en Haití, el sociólogo cuestionó que la respuesta se plantee al margen de los mecanismos de cooperación entre Estados.
Taveras sostuvo que cualquier actuación militar unilateral podría vulnerar la soberanía haitiana y generar tensiones en las relaciones internacionales, por lo que consideró que las gestiones para recuperar a los salvadoreños deben canalizarse mediante mecanismos diplomáticos y acuerdos entre gobiernos.
“Porque no se trata de Bukele y el presidente de Haití, o del pueblo de Haití y el pueblo de Bukele. De lo que se trata es un conflicto que se internacionaliza”, manifestó.
En ese sentido, defendió que la crisis sea abordada mediante una fuerza internacional legitimada por las Naciones Unidas, con el objetivo de contener a los grupos armados y contribuir a restablecer las condiciones institucionales necesarias para la estabilidad haitiana.
También consideró fundamental que Haití pueda celebrar elecciones y recuperar un Gobierno con capacidad para establecer relaciones diplomáticas y comerciales estables con la República Dominicana.





