
¿Pidiendo cacao? Ángel Martínez ha pedido perdón a nueve personalidades que difamó hasta el momento
AGENDA56, SAN DOMINGO.- Ángel Martínez parece haber encontrado una salida recurrente para algunos de los conflictos judiciales que enfrenta: después de lanzar acusaciones, llegar a los tribunales y, en determinados casos, admitir que se equivocó, llega el momento de las disculpas.
En su recorrido por distintos conflictos públicos y judiciales, Ángel Martínez ha pedido disculpas a varias figuras, entre ellas el presidente Luis Abinader, la exviceministra Milagros De Camps, el empresario Arnulfo Gutiérrez y su familia, el diputado Sergio “Gory” Moya, la comunicadora Colombia Alcántara, el periodista Vargavila Riverón, el empresario Raymond Rodríguez y su familia, y la ministra Faride Raful.
Ahora el turno es para el exministro de Educación Roberto Fulcar, con quien Martínez enfrenta un proceso por presunta difamación e injuria. En julio pasado, su abogado, Julio César Paredes, reconoció que las declaraciones del comunicador pudieron haber “lesionado” a Fulcar, aunque sostuvo que no existió intención deliberada de perjudicarlo. El propio Martínez manifestó su disposición a conciliar y a “suavizar” el conflicto.
La audiencia había sido aplazada para este 19 de agosto con la intención de explorar una salida conciliatoria entre las partes. El proceso comenzó después de que Fulcar acudiera a la justicia por afirmaciones que consideró lesivas para su honor y reputación.
De las acusaciones al “perdón”: una fórmula que se repite
El caso Fulcar no aparece de manera aislada. En los últimos años, Martínez ha protagonizado varios enfrentamientos públicos que terminaron en querellas, procesos judiciales, acuerdos y disculpas.
Uno de los episodios más recientes fue el relacionado con Arnulfo Gutiérrez y su familia. En marzo de 2026, Martínez pidió perdón ante el tribunal y reconoció que las informaciones que había recibido y difundido sobre ellos no estaban acorde con la verdad. La familia decidió entonces retirar las medidas que había solicitado dentro del proceso.
El patrón también apareció en el caso del diputado Sergio “Gory” Moya. Durante ese proceso, Martínez pidió perdón, pero Moya rechazó las disculpas debido a que, según explicó, el comunicador había continuado vinculándolo públicamente con acusaciones de narcotráfico. El tribunal terminó condenando a Martínez por difamación e injuria y le impuso una indemnización de RD$2 millones.
Milagros De Camps: una disculpa que llegó después del proceso judicial
Otro de los nombres que aparece en esta lista es el de Milagros De Camps.
Martínez le ofreció disculpas públicamente después de que la exviceministra presentara una querella por difamación e injuria relacionada con publicaciones y videos difundidos en redes sociales.
El caso, sin embargo, no terminó simplemente con una disculpa. En mayo de 2026, un tribunal condenó a Martínez a seis meses de prisión y al pago de RD$10 millones de indemnización por difamación e injuria contra De Camps.
Colombia Alcántara, Vargavila Riverón y Raymond Rodríguez
En junio de 2025, Martínez protagonizó otra ronda de retractaciones públicas.
Pidió disculpas a la comunicadora Colombia Alcántara, luego de reconocer que los comentarios que había realizado sobre ella fueron injustos.
También se retractó ante el periodista Vargavila Riverón, a quien había vinculado con asuntos del bajo mundo. Riverón aceptó públicamente las disculpas y consideró que reconocer los errores y buscar repararlos era una muestra de valentía.
En esa misma intervención, Martínez pidió perdón al empresario Raymond Rodríguez, presidente del Grupo GBC Farmacias, alegando que había recibido informaciones erróneas sobre él. Extendió las disculpas a la esposa y a la hermana de Rodríguez.
Faride Raful y Luis Abinader también estuvieron en la lista
Entre las figuras políticas que han recibido disculpas públicas de Martínez figura la actual ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
En 2025, Martínez reconoció públicamente que había sido injusto con ella y le pidió perdón por sus declaraciones. La disculpa, sin embargo, no puso fin al conflicto judicial, pues Raful había presentado una querella por difamación e injuria.
También está el presidente Luis Abinader. En marzo de 2026, Martínez publicó un video en el que admitió haber difundido informaciones falsas sobre el mandatario y ofreció disculpas públicas. Según relató, posteriormente investigó por cuenta propia y comprobó que los datos que había recibido carecían de veracidad.
La lista de disculpas sigue creciendo
El nombre de Milagros De Camps también aparece entre las personas a quienes Martínez pidió perdón en 2025, después de reconocer que había sido injusto con ella. El caso posteriormente terminó con una condena judicial, lo que demuestra que una disculpa pública no necesariamente implica el cierre de un proceso.
Y ahora aparece Roberto Fulcar, quien podría convertirse en el próximo capítulo de esta particular secuencia de enfrentamientos, tribunales y acercamientos conciliatorios.
La diferencia en este caso es que, hasta el momento, lo documentado públicamente apunta a una intención de conciliar y reconocer que pudo haberse causado un perjuicio, pero no necesariamente a una disculpa formal y definitiva aceptada por Fulcar. La audiencia fue precisamente encaminada a explorar una posible salida entre ambas partes.
¿Una estrategia de confrontar y después conciliar?
La sucesión de casos deja una pregunta sobre la mesa: ¿se trata de una estrategia para resolver los conflictos una vez que llegan a los tribunales o de un cambio en la manera de asumir las consecuencias de las acusaciones públicas?
Lo cierto es que Martínez ha pasado en distintos procesos de realizar fuertes señalamientos a posteriormente retractarse, pedir disculpas o buscar acuerdos. En algunos casos, como el de Riverón y la familia Gutiérrez, las disculpas fueron aceptadas y contribuyeron a destrabar los conflictos; en otros, como el de Gory Moya, no fueron suficientes para evitar una condena.
Ahora, con Roberto Fulcar, el escenario vuelve a repetirse: acusaciones, querella, tribunal y la posibilidad de que el “perdón” sea nuevamente la vía para intentar cerrar el capítulo.





