
¿Los chinos están quebrando negocios o los dominicanos se cansaron de pagar caro?
AGENDA56, SANTO DOMINGO.- ¿Son realmente los comercios chinos los responsables del cierre de cientos de negocios dominicanos o el consumidor está enviando un mensaje sobre los precios que está dispuesto a pagar?
La controversia vuelve a colocarse sobre la mesa luego de que representantes del comercio nacional atribuyeran parte de la desaparición de establecimientos tradicionales a lo que califican como una competencia desleal de negocios de capital chino. Sin embargo, fuera del sector empresarial, el debate tiene otra cara: la de los consumidores.
En redes sociales y conversaciones cotidianas, algunas personas cuestionan que toda la responsabilidad recaiga sobre los establecimientos chinos y plantean que muchos dominicanos acuden a estos negocios sencillamente porque encuentran productos similares a precios considerablemente más bajos.
Entre las opiniones más críticas aparece una frase recurrente: que algunos comerciantes dominicanos “quieren ganarle el doble o el triple” a determinados artículos. Se trata de una percepción de consumidores, no necesariamente de una realidad aplicable a todo el comercio nacional, pero que introduce una pregunta importante: ¿cuánto influye el precio en la pérdida de clientes de los negocios tradicionales?
Miles de empresas cerraron, pero ¿por qué?
Las estadísticas correspondientes a 2025 indican que 5,784 empresas formales cerraron sus operaciones, de las cuales 1,819 pertenecían al sector comercio.
El dato evidencia una situación preocupante, pero por sí solo no determina que los establecimientos chinos fueran responsables de esos cierres.
Precisamente ahí surge uno de los puntos centrales de la discusión. Mientras dirigentes empresariales establecen una relación entre el crecimiento de estos comercios y la desaparición de negocios nacionales, las cifras citadas sobre cierres no especifican individualmente las razones que llevaron a esas empresas a cesar sus operaciones.
Factores como costos operativos, alquileres, energía eléctrica, impuestos, financiamiento, cambios en los hábitos de consumo, comercio electrónico, administración y precios también pueden incidir en la supervivencia de una empresa.
Comerciantes denuncian una cancha desigual
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, sostiene que el problema no puede reducirse simplemente a que los chinos venden más barato.
Según García, existen más de mil establecimientos de este tipo en República Dominicana y una parte importante operaría sin cumplir todas las exigencias de permisología y fiscalización que enfrentan los comerciantes tradicionales.
El dirigente asegura que esa situación crea condiciones desiguales y dificulta que empresarios dominicanos puedan competir en igualdad de circunstancias.
Como ejemplo, señaló que la Asociación de Comerciantes de la calle Duarte, en el Distrito Nacional, llegó a contar con 91 afiliados y actualmente tendría apenas siete.
Julio García, presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE), también ha cuestionado el crecimiento de estos establecimientos y sostiene que algunos se instalan cerca de negocios tradicionales con locales de mayores dimensiones y mercancías a precios inferiores.
Ambos sectores reclaman una mayor intervención de las autoridades y advierten sobre la posibilidad de realizar un paro comercial de 48 horas.
Pero el consumidor también hace sus cuentas
Del otro lado está quien entra a una tienda con RD$1,000 en el bolsillo y busca comprar la mayor cantidad posible de productos.
Para ese consumidor, la nacionalidad del propietario puede pasar a un segundo plano frente al precio final.
Ahí se produce el choque entre dos realidades: el comerciante dominicano que asegura enfrentar una competencia bajo condiciones desiguales y el ciudadano que considera que no debe pagar más por un artículo cuando puede encontrarlo más barato en otro establecimiento.
También surge una crítica incómoda para el comercio nacional: ¿han mantenido algunos negocios márgenes de ganancia demasiado elevados durante años y ahora enfrentan una competencia que los obliga a reducirlos?
La pregunta no implica que todos los comerciantes dominicanos tengan precios excesivos ni demuestra que los establecimientos chinos compitan siempre de manera justa. Lo que evidencia es que el fenómeno tiene más variables que la nacionalidad del propietario.
DGII asegura que está fiscalizando
Frente a las acusaciones de falta de controles, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha defendido sus actuaciones y asegura que trabaja junto a otras instituciones para regularizar establecimientos extranjeros.
Las autoridades han informado sobre decenas de negocios fiscalizados y reuniones con representantes chinos para abordar aspectos tributarios, migratorios y de permisología.
Esto abre otro punto fundamental: si existen establecimientos que incumplen las leyes dominicanas, corresponde al Estado fiscalizarlos y exigirles exactamente las mismas obligaciones que a cualquier empresario nacional.
Pero si un comercio cumple con impuestos, permisos, legislación laboral y demás obligaciones, y aun así consigue vender más barato, entonces la discusión necesariamente tendría que pasar de la nacionalidad hacia el modelo de negocio, los costos y los márgenes de beneficio.
La pregunta queda para los dominicanos
Proteger al comercio nacional es importante para la economía, el empleo y la producción de riqueza dentro del país. Pero protegerlo tampoco debería significar impedir que exista competencia legítima ni limitar las opciones del consumidor.
De la misma manera, precios bajos no pueden convertirse en una justificación para tolerar evasión fiscal, irregularidades aduanales o incumplimientos legales, si estos llegaran a comprobarse.
Por eso, más allá de acusaciones entre sectores, el debate necesita datos que permitan determinar cuánto están pagando en impuestos los distintos comercios, cómo importan sus mercancías, cuáles son sus estructuras de costos y qué márgenes manejan.
Mientras eso ocurre, la interrogante queda abierta:
¿Usted cree que los comercios chinos están provocando realmente la quiebra de los negocios dominicanos por una competencia desigual, o considera que muchos comerciantes locales se acostumbraron a obtener márgenes demasiado altos y ahora el consumidor simplemente encontró una alternativa más económica?





