
Comunitarios de Las Galeras amenazan con paralizar distrito por falta de agua y abandono de obras
POR: NDIGITAL
El distrito municipal de Las Galeras se siente cansados de seis años de escasez de agua potable, el deterioro de sus vías de acceso y la paralización de los servicios de salud, donde los residentes se lanzaron a las calles, bloqueando el tránsito con barricadas y quema de neumáticos.
La movilización, que mantiene obstaculizadas las principales vías de la zona turística, ha afectado directamente a sectores como Loma Atravesada, Rincón, Manuel Chiquito, La Guasuma, Bochinche y La Talanquera.
Los munícipes exigen una respuesta inmediata del Gobierno central ante lo que califican como un “abandono total”. Víctor Martínez, líder comunitario y vicepresidente de la junta de vecinos Nueva Esperanza, denunció que han agotado todas las vías pacíficas de diálogo.
Señaló que en los últimos seis años han sostenido más de 150 reuniones infructuosas con diversas autoridades, incluyendo legisladores, la gobernadora provincial Teodora Mullix, el director ejecutivo del INAPA, Wellington Arnaud. “Estamos hartos de mentiras y promesas falsas del gobierno.
Ya detuvimos una huelga creyendo en promesas sobre la clínica local y el arreglo de la calle de La Loma Atravesada y no cumplieron”, expresó Martínez. El dirigente advirtió que la comunidad está a la espera de un emisario gubernamental pautado para el día 11, pero lanzó un ultimátum: “Mientras no haya agua contundente, seguiremos luchando, porque lo contrari
Las demandas de los manifestantes se centran en tres ejes críticos: la instalación definitiva del servicio de agua potable, la terminación de las carreteras de El Rincón y Loma Atravesada, y la reactivación de dos clínicas rurales que actualmente operan sin capacidad para brindar asistencia las cuales estan en total deterioro y abandonadas.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en la provincia, a través de su representante Pedro Johnson, respaldó el reclamo de los ciudadanos, argumentando que la desesperación es lo que ha obligado a la población a tomar estas medidas extremas. Johnson hizo un llamado de emergencia a los ministerios de Obras Públicas, Salud Pública e INAPA.
Denunció que la falta del líquido vital y la inoperancia del sistema de salud local mantienen al distrito en una situación de extrema vulnerabilidad, violando de manera directa el derecho fundamental a la salud y a una vida digna de todos los munícipes.
Los comunitarios advirtieron que, de no recibir soluciones definitivas y el inicio inmediato de las obras en los próximos días, la paralización se extenderá por tiempo indefinido, afectando gravemente la dinámica social, comercial y turística de uno de los polos más importantes de Samaná.





