Tremendo lío de faldas y manutención llega al cuartel de SFM: Dos mujeres y un camino
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– Un mayúsculo escándalo que terminó en violencia física dejó como saldo a tres personas detenidas en el cuartel policial de esta ciudad, tras protagonizar una trifulca motivada por viejas rencillas amorosas, la manutención de una menor y dudas sobre la paternidad de la misma.
El incidente ocurrió en el supermercado El Porvenir, donde coincidieron el nombrado «Kiko» o «Jochi» (de aproximadamente 60 años), su actual pareja sentimental con quien lleva una relación de más de 20 años, y su expareja, una mujer que regresó de Nueva York y con quien procreó una niña que hoy tiene 7 años.
El origen de la trifulca
De acuerdo con las versiones obtenidas, el altercado inició dentro del establecimiento comercial cuando la expareja del hombre lo avistó haciendo compras junto a su actual esposa. Al acercarse, le reclamó si le estaba comprando los alimentos a la niña, a lo que el hombre respondió de forma negativa, argumentando que la tarjeta utilizada pertenecía a su pareja.
La discusión verbal escaló rápidamente y se trasladó a las afueras del supermercado, donde terminó en un enfrentamiento físico en el que presuntamente salieron a relucir armas blancas, botellas y pedazos de block.
Versiones encontradas
Las dos mujeres presentan marcadas heridas y golpes en los brazos y el rostro producto de la pelea.
La expareja y madre de la niña: Denunció que el hombre lleva 11 meses sin aportar económicamente para el sustento de su hija, quien padece de problemas de salud y requiere asistencia psicológica costosa. Asimismo, acusó al hombre de ser un «vividor», de amenazarla de muerte constantemente y alegó que la actual esposa la atacó afuera del supermercado con un cuchillo.
La esposa actual: Negó rotundamente las acusaciones y aseguró que es ella la víctima de un constante acoso por parte de la otra mujer, afirmando que incluso cuenta con una orden de alejamiento vigente . Sostuvo que se vio obligada a defenderse físicamente cuando la expareja la agredió afuera con un pedazo de block, y acusó a la contraparte de solo querer «sacarle dinero» al hombre.
El hombre involucrado: Manifestó que la situación se ha vuelto insostenible debido a que supuestamente «todo el mundo» en el pueblo le dice que la niña de 7 años no es suya. Explicó que ha intentado en reiteradas ocasiones proponer una prueba de paternidad (ADN), pero que la madre se niega rotundamente. Ante las autoridades, se mostró dispuesto a acudir a la fiscalía para firmar un acuerdo de manutención con la condición de resolver el conflicto y realizar el estudio biológico.
Los tres ciudadanos permanecen bajo el control de las autoridades competentes en San Francisco de Macorís, mientras se revisan las cámaras de seguridad del supermercado para determinar el grado de responsabilidad de cada uno en la riña y proceder con los fines legales correspondientes.





