Padres clausuran escuela en SFM denunciando presuntos maltratos a estudiantes; dirección niega acusaciones
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – Un grupo de padres de la comunidad de El Higüero, perteneciente a la sección de Génimo en el distrito municipal Antonio Guzmán Fernández, decidió clausurar las instalaciones del Centro Educativo Eugenio María de Hostos,perteneciente al distrito educativo 07-05, la mañana de este lunes, en protesta por presuntos maltratos físicos, verbales y psicológicos en contra de los estudiantes.
Los manifestantes procedieron a colocar un candado en la puerta principal del plantel para impedir el inicio de la jornada escolar. Entre las principales quejas presentadas por los padres se encuentran el supuesto racionamiento del agua potable a los niños, raciones insuficientes de comida, insultos verbales y presuntos castigos físicos —descritos por los comunitarios como «macotazos»— cometidos presuntamente por parte de algunos docentes cuando los estudiantes estaban más pequeños.
«A mi niña le dan el agua por hora. He escuchado a maestras hablarle mal a los niños pequeños en este centro», aseguró Carolina, una de las madres afectadas. Por su parte, otros padres señalaron que existe un conflicto interno debido a que presuntamente se busca remover a una orientadora del centro que cuenta con el apoyo de la comunidad.
Representantes de un movimiento comunitario de la zona hicieron un llamado a la cordura y a deponer los métodos de fuerza para priorizar la vía del diálogo, advirtiendo que el cierre de la escuela termina perjudicando directamente la educación de los niños.
La postura de la dirección y los docentes
La licenciada Arge Isa Gil (identificada también como Katy Hill), directora del centro educativo, desmintió categóricamente las acusaciones, calificándolas de falsas. Aseguró que el suministro de alimentos se da de manera regular y que a los estudiantes se les sirve comida «hasta dos veces si lo desean». Respecto al agua, aclaró que se les abastece cada vez que lo requieren.
La funcionaria defendió la trayectoria de la maestra señalada por los padres, catalogándola como una fundadora de la institución con más de 20 años de servicio y un referente en la alfabetización de la comunidad. Gil sugirió que las protestas podrían estar vinculadas a la divulgación pública de conflictos estrictamente internos del centro entre el personal docente y una orientadora. Asimismo, criticó que los padres no se hayan sentado formalmente con la dirección antes de proceder al cierre de la escuela.
Por su parte, personal de apoyo y docentes del plantel lamentaron la situación y expresaron que la escuela atraviesa por serias limitaciones de infraestructura, tales como la falta de agua por tuberías, por lo que actualmente se gestiona la construcción de un comedor y un pozo tubular en beneficio del alumnado.
Llamado a las autoridades
Ante el clima de tensión y las posturas encontradas entre las familias de la comunidad rural y el personal administrativo, el caso representa un reto inmediato para la dirección distrital y el director regional de educación, de quienes se espera inicien una investigación exhaustiva para esclarecer la veracidad de las denuncias y garantizar el retorno seguro a las aulas.





