
¡30 años siendo gigantes! Dos coronas, una historia y el orgullo de todo SFM
AGENDA56, SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– Tres décadas de historia, dos coronas nacionales y una fanaticada que nunca ha dejado de creer. Este domingo 25 de octubre, los Gigantes del Cibao celebran su 30 aniversario, consolidándose como uno de los grandes símbolos deportivos de San Francisco de Macorís y toda la región Nordeste.
La historia comenzó el 25 de octubre de 1996, cuando el entonces equipo Gigantes del Nordeste debutó en el béisbol profesional dominicano con una victoria 5-2 sobre las Águilas Cibaeñas, en el Estadio Cibao de Santiago, bajo la dirección de Julián Javier.
La franquicia había sido otorgada el 23 de abril de ese mismo año, gracias al impulso de empresarios y representantes del Consejo Regional de Desarrollo (CRD), quienes soñaban con llevar el béisbol profesional a San Francisco de Macorís.
Con el paso de los años, el conjunto atravesó diferentes etapas y denominaciones, incluyendo Pollos del Cibao, hasta adoptar definitivamente el nombre de Gigantes del Cibao, convirtiendo el Estadio Julián Javier en su hogar y en un escenario de inolvidables emociones.
Dos campeonatos que marcaron generaciones
La primera gran gloria llegó en la temporada 2014-2015, cuando los Gigantes conquistaron su primer campeonato nacional tras vencer a las Estrellas Orientales en una emocionante final conocida como la Guerra de los Macorís.
Siete años después, en la temporada 2021-2022, los francomacorisanos volvieron a tocar la gloria al derrotar nuevamente a las Estrellas Orientales, conquistando su segunda corona nacional, con Marcell Ozuna como Jugador Más Valioso de la serie final.
Durante estas tres décadas, figuras como Nelson Cruz, José Reyes, Marcell Ozuna, Ketel Marte y Jean Segura han formado parte de la historia de una franquicia que ha sabido ganarse un lugar especial en el corazón de miles de seguidores.
Hoy, 30 años después de aquel primer lanzamiento, los Gigantes representan mucho más que nueve jugadores en un terreno. Son identidad, tradición, orgullo francomacorisano y el sentimiento de toda una región que celebra cada victoria como propia.
Porque los campeonatos se cuentan, las temporadas pasan, pero la pasión por los Gigantes permanece de generación en generación.
¡Felices 30 años, Gigantes del Cibao! Tres décadas demostrando que en San Francisco de Macorís el béisbol se vive en grande.





