Pero no dio detalles sobre de dónde proviene dicha autoridad ni sobre su plan para reabrir la economía.
Ansioso por dejar atrás las crisis de salud pública y económica, Trump ha apoyado las recomendaciones federales de distanciamiento social que expiran al final de mes. Sin embargo, han sido los gobernadores y líderes locales quienes implementaron restricciones obligatorias, incluyendo el cierre de escuelas y de negocios no esenciales.
Trump tuiteó que algunos “dicen que es decisión de los gobernadores abrir los estados, no la del presidente de Estados Unidos y el gobierno federal. Que quede completamente claro que esto es incorrecto… es la decisión del presidente, y por muchos buenos motivos”.
Trump puede utilizar su visibilidad para presionar a los estados a actuar o amenazarlos con consecuencias, pero la Constitución otorga las responsabilidades principales de salud y seguridad pública a funcionarios estatales y locales.
Mientras tanto, las normas del presidente tienen poca fuerza. Los gobernadores y líderes locales han emitido órdenes que conllevan multas u otras penalidades y, en algunas jurisdicciones, se extenderán hasta junio.
“Todas estas órdenes ejecutivas son órdenes ejecutivas estatales y, por lo tanto, dependería del estado y del gobernador deshacer mucho de eso”, dijo el gobernador republicano de Nueva Hampshire, Chris Sununu, a CNN.
El gobernador demócrata de Pensilvania, Tom Wolf, le dijo a la prensa en conferencia telefónica que hasta que la gente esté sana, reabrir la economía “no va a funcionar”.
“Ver cómo tuvimos la responsabilidad de cerrar el estado, creo que probablemente tengamos la responsabilidad principal de abrirlo”, agregó.
Wolf acordó con los gobernadores de Nueva York Nueva Jersey, Connecticut, Delaware y Rhode Island coordinar acciones. Los gobernadores de California, Oregon y Washington anunciaron un pacto similar. Aunque cada estado desarrolla su propio plan, los tres estados de la costa oeste han acordado hacer un marco operativo en el que estipulan que trabajarán juntos, pondrán la salud de sus residentes antes que nada y permitirán que la ciencia guíe sus decisiones.
Aunque Trump abandonó el domingo su objetivo de reducir las normas de distanciamiento social, se ha mostrado ansioso por reabrir la economía, la cual se ha contraído drásticamente debido a que una gran cantidad de empresas han cerrado y millones de personas se han quedado sin trabajo y batallan para obtener las necesidades básicas. El cierre también ha debilitado el mensaje de reelección de Trump, que dependía de una economía en auge.