Salen a la luz denuncias de 2019 contra el médico Wilbert Polanco: «El caso se cayó porque él tenía influencias»
ARENOSO / SAN FRANCISCO DE MACORÍS – El escándalo que rodea al doctor Wilbert Polanco Sanz, exdirector médico del Centro Galeno Diagnóstico Las Guáranas (CEGADIG), ha tomado dimensiones alarmantes. Tras su reciente arresto por la presunta violación de una paciente haitiana, un grupo de mujeres de la comunidad de Arenoso ha roto el silencio para denunciar que el galeno ya operaba con el mismo modus operandi desde el año 2019.
En testimonios desgarradores, al menos tres mujeres recordaron cómo en 2019 presentaron denuncias formales ante la fiscalía de San Francisco de Macorís por intentos de violación y abusos cometidos en el Hospital de Arenoso. Según las víctimas, en aquel entonces el caso «se quedó en el olvido» debido a las supuestas influencias del médico con sus supervisores y autoridades judiciales.
«Si ellos hubiesen tomado cartas en el asunto en aquel momento, lo que le pasó a esa joven ahora no estaría ocurriendo», manifestó una de las afectadas, quien recordó que el médico solía ser trasladado de un centro a otro en lugar de ser procesado legalmente.
Un patrón de conducta depravado
Las víctimas describieron con precisión el método que Polanco Sanz presuntamente utilizaba para someterlas:
El «cuartico» de chequeo: En lugar de atender a las pacientes en el área de emergencia, las llevaba a salas privadas destinadas a embarazadas.
Exámenes sin guantes: Una de las denunciantes narró cómo el médico le introdujo los dedos sin protección bajo el pretexto de buscar una «bolita» en su cuerpo.
Desnudez frente a las pacientes: En uno de los relatos más impactantes, una víctima contó que al voltearse durante el chequeo, encontró al doctor totalmente desnudo e intentando penetrarla.
Clamor por la cancelación del título
Madres y familiares de las víctimas originales se unieron al reclamo, exigiendo que el Estado dominicano no solo condene penalmente a Polanco Sanz, sino que se le retire de forma definitiva su título de medicina.
«Él no es un doctor, es un depravado que no respeta edad, color ni nacionalidad», expresaron los familiares de la comunidad de Cristal, quienes afirmaron que muchas otras jóvenes no denunciaron en el pasado por miedo a represalias.
Las mujeres de Arenoso se han puesto a disposición del Ministerio Público para testificar en el caso actual como testigos de cargo, con el fin de demostrar que el acusado es un agresor sexual reincidente. Mientras tanto, la clínica CEGADIG permanece clausurada y el sistema de salud enfrenta duras críticas por haber permitido que un médico con tales antecedentes llegara a ocupar una dirección médica.





