SAN FRANCISCO DE MACORÍS.- Moradores en las proximidades del hospital púbico San Vicente de Paúl de esta ciudad, denuncian el gran mal olor que producen las aguas negras aposadas frente a la entrada hacia la unidad de emergencias del referido centro de salud.
Los moradores explican que el contén se ha convertido en un depósito de aguas residuales que amenaza con brotes de enfermedades a los habitantes en esa zona.
Indican además que en reiteradas ocasiones, brigadas del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) han solucionado el problema, pero cuando llueve, vuelve a la misma situación.
Estiman que las autoridades deben buscar una solución al drenaje en estas inmediaciones, o de lo contrario se verán en la obligación de tomar las calles.
Por la zona transitan diariamente cientos de personas, incluso autoridades del gobierno, pero hacen caso omiso a la situación.





