
Padre e hijo estadounidenses mueren tras ataque de avispas venenosas en excursión de tirolesa en Laos
Dos turistas estadounidenses, padre e hijo, murieron durante una excursión de tirolesa en Laos debido al inesperado ataque de un enjambre de avispas venenosas. Fue el 15 de octubre, pero el informe se hizo público esta semana.
Una fuente cercana a diplomáticos estadounidenses en Laos le dijo a The Times of London que las avispas atacaron a Daniel y Cooper Owen cuando bajaban de un árbol en el parque Green Jungle, un resort de ecoaventuras cercano a la ciudad de Luang Prabang. Todavía conscientes, trasladaron a ambos a una clínica y luego al hospital provincial para atención de emergencia. Pero murieron a las pocas horas de llegar al hospital.
El parque expresó sus condolencias por la muerte de las víctimas, señalando que el ataque “fue un suceso natural impredecible y extraordinario”, en declaraciones a The New York Times. Añadieron que los funcionarios han revisado las medidas de seguridad “para mejorar aún más los aspectos de nuestros protocolos de respuesta ante emergencias, incluyendo el proceso de evaluación a lo largo del trayecto de la tirolesa”.
Las avispas gigantes asiáticas están entre las más grandes del mundo. Sus aguijones pueden inyectar una neurotoxina letal que puede causar la muerte, y se sabe que reaccionan con agresividad al percibir riesgos, por lo que se ganaron el mote de “avispas asesinas”. Son nativas en algunos lugares de Asia, pero en los últimos años se propagaron por el mundo, incluyendo durante un tiempo a los EE.UU.
Tal como indica la declaración del parque, los ataques de estos insectos son infrecuentes, aunque no imposibles. Un ataque de estas avispas que se vuelven feroces al buscar protegerse puede ser de extrema peligrosidad.
“Tenían todo el cuerpo cubierto de picaduras enrojecidas. Fue muy, muy doloroso. Tenían más de 100 picaduras en todo el cuerpo”, le dijo a The Times Phanomsay Phakan, médico de la clínica donde atendieron en primer lugar a los Owen. “Pensé que era una situación muy peligrosa porque nunca había visto algo de tal envergadura”.
“El hijo estaba inconsciente y murió media hora después, en tanto que el padre estaba consciente y murió a las tres horas”, dijo Jorvue Yianouchongteng, médico de la sala de emergencias que atendió a ambos, según The Associated Press. “Hicimos todo lo posible por salvarlos, pero no lo logramos”.
Yianouchongteng añadió que las víctimas tenían más de 100 picaduras y que estaban en grave shock anafiláctico. Sin embargo, se debe determinar todavía la causa exacta de la muerte.
Daniel Owen, de 47 años, era oriundo de Idaho, pero había estado trabajando como director de la QSI International School en Vietnam. Cooper, de 15 años, estudiaba en la escuela, que también emitió declaraciones en memoria de las víctimas.
“Dan dedicó 18 años a QSI, en cinco escuelas diferentes, llegando a innumerable cantidad de vidas con su calidez, liderazgo e innegociable compromiso con la educación. Era muy querido en nuestra comunidad y le echaremos mucho de menos. Nuestras más sinceras condolencias a la familia Owen y a todos los que les conocían y amaban”.





