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Obispo Castro Marte: “Vivir la Semana Santa como fiesta, es una burla a Dios”

SANTO DOMINGO.– A propósito de que ayer, Domingo de Ramos, se dio inicio a la Semana Santa, el obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, resaltó que la Semana Mayor no es un evento social y que vivirla como un tiempo de alegría y gozo, constituye “una burla a Dios”.

“El gran regalo de la Semana Santa es el amor que Dios ha derramado en el mundo. No es una semana social ni de eventos, sino la centralidad de aquel que murió en la cruz para la salvación del género humano”, expresó el prelado.

Durante una entrevista en el Desayuno elCaribe-CDN, encabezada por el director de este diario, Nelson Rodríguez, y la directora de CDN, Alba Nely Familia, junto a periodistas de Multimedios del Caribe, Castro Marte recordó que en el pasado este período se vivía con mayor recogimiento y respeto. “Cuando uno era pequeño todas las emisoras eran con música sacra. Nadie podía andar por las calles porque eran días sagrados. Pero observamos ahora una multitud de gente de vacaciones. Debe haber conciencia social, compromiso y espiritualidad”, sostuvo.

El obispo advirtió que el consumismo, el comercio y el entretenimiento han desplazado el significado profundo de la Semana Mayor. “La guerra entre el consumo y el sentido mercantil ha robado el valor de este gran misterio”, sostuvo.

Asimismo, consideró que el Estado debe propiciar espacios de reflexión durante estos días, en lugar de fomentar el desenfreno. “Tomar los días desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección como vacaciones y vivirlos en alegría y gozo es una burla a Dios, una burla trascendente”, afirmó.

Castro Marte también alertó sobre las consecuencias de una sociedad alejada de la espiritualidad. Indicó que la falta de vida interior puede dar paso al aumento de los vicios, las drogas y otras problemáticas sociales. “Cuando nos distanciamos de Dios, nos alejamos del eje central que representa la muerte y resurrección de Cristo”, explicó.

En ese sentido, insistió en la necesidad de promover no solo el crecimiento económico, sino también el desarrollo espiritual y moral de la sociedad. “El mundo de hoy necesita sanidad interior. Cuando el ser humano cambia desde dentro, se convierte en un ciudadano más responsable y comprometido”, manifestó.

El religioso advirtió que la pérdida de la conciencia del pecado y de la responsabilidad ética conduce al desenfreno social, por lo que instó a las autoridades y a la ciudadanía a fortalecer los valores espirituales y morales como base para el bienestar colectivo.

“Una sociedad deshumanizante”

El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia expresó que, aunque el país registra crecimiento económico y cuenta con seguridad jurídica, también enfrenta una realidad preocupante al describirlo como una sociedad deshumanizante, donde muchas personas han perdido el horizonte de la vida y se ven inmersas en el desenfreno, marcado por la diversión excesiva, el consumo y diversas formas de descomposición social.

Aprovechando la Semana Santa, que simboliza la unidad, la fraternidad y la eucaristía, hizo un llamado al liderazgo nacional. Exhortó al presidente de la República a convocar a un gran diálogo nacional, en el que participen todos los sectores, empresariales, sociales, religiosos y mediáticos, con el objetivo de construir consensos reales.

“Es momento de dejar a un lado las diferencias políticas y revestirse de unidad, fraternidad y amor por el país. Podemos hacer una mejor nación, no solo en lo económico, sino también en lo moral y ético”, expresó.

Castro Marte insistió en la necesidad de promover reformas, revisar el uso de los recursos y fomentar un diálogo sincero que permita enfrentar problemas estructurales como la corrupción y la violencia de género.

“Vamos a tirarle una foto a la República Dominicana; para ver qué tenemos que corregir de esa imagen, a la que debemos darle una estética humanizante, que permita ir dejando atrás la cultura de la pobreza”, expresó monseñor Jesús Castro Marte.

Asimismo, señaló que en muchos barrios del país persisten problemáticas preocupantes, como la proliferación de bancas de apuestas y otros vicios relacionados con los juegos de azar, los cuales, afirmó, están afectando gravemente a la sociedad. Indicó además que existen entornos donde los niños crecen expuestos al microtráfico y a conductas nocivas, lo que representa un riesgo significativo para su desarrollo.

El prelado advirtió que, si no se enfrentan estas situaciones con responsabilidad, se seguirá viendo a miles de jóvenes atrapados en estas realidades, lo que calificó como lamentable desde el punto de vista social y moral.

En relación con los conflictos internacionales, como la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y su repercusión en la economía dominicana, el obispo Jesús Castro Marte consideró que el Gobierno debe dar ejemplo de austeridad y control del gasto público para poder exigir responsabilidad a la sociedad.

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