
Las Águilas consiguen su corona numero 21
SANTO DOMINGO. La racha de las Águilas sin ganar campeonatos comenzó con los Tigres del Licey en la temporada 2007-08 y termina con los felinos diez campañas después. Los aguiluchos se coronaron en el béisbol otoño/invernal dominicano, lograron la copa BHD-León y la representación del país en la Serie del Caribe que arranca el viernes 2 de febrero en Jalisco, ciudad de Guadalajara en México.

De las 21 coronas ganadas por el conjunto aguilucho, 10 han sido contra el Licey, seis al Escogido, cuatro a las Estrellas y una a los Toros del Este.
En el primer campeonato aguilucho el dirigente fue Rodolfo Fernández en el 1952 ante los felinos azules. El criollo Félix Fermín es el dirigente de los mameyes que más campeonatos ha ganado con cinco, seguido por Al Widmar, Johnny Lipon, Winston –Chilote- Llenas y Tony Peña que lograron dos cetros.
Entre los campeonatos de los mameyes figuran cinco en series que se han ido al máximo y cuatro barridas.
Los campeones dominicanos viajan este jueves a México para representar el país en la Serie del Caribe que convoca además a los equipos campeones de Venezuela, Caribes de Anzoátegui; de Puerto Rico, Criollos de Caguas; de Cuba los Alazanes y los anfitriones de México, Los Tomateros de Culiacán.
Descansan el primer día y el sábado juegan a primera hora contra los Criollos de Caguas, equipo con el que viajan hasta México en un vuelo privado que los llevará hasta el estadio donde será celebrado el clásico.
PARTIDO:
Con la final igualada a tres partidos, sin tiempo en el calendario por las posposiciones ocasionadas por la lluvia, las cuyayas envalentonadas trajeron sus maletas de Santiago para hacer el viaje este jueves a Guadalajara, México, a la Serie del Caribe, y fabricaron las carreras necesarias en el primer tercio del choque para romper el maleficio y ganar el encuentro decisivo 11-5.
El cubano Yunesky Maya trabajó las primeras cuatro entradas de cinco hits y dos vueltas, Jhan Maríñez (el ganador) y Richard Rodríguez hicieron relevos de dos entradas cada uno.
El revés fue para Rolando Valdez.
Un partido que prometía infartos se definió con el pitcheo efectivo aguilucho y el descontrol del liceísta, bien capitalizado por los bateadores amarillos, pacientes y oportunos con 12 hits. Pero no faltaron dramatismo, nervios, ni presión, de ambos lados de un estadio Quisqueya repleto.





