
Jugaban con un arma y terminó muerto: adolescente dominicano de 16 años muere en El Bronx
NEW YORK.- John Núñez, un adolescente de 16 años de origen dominicano, murió tras recibir un disparo en la cabeza mientras se encontraba jugando con un arma de fuego junto a un amigo en un apartamento de El Bronx, según informó la Policía de Nueva York (NYPD).
El hecho ocurrió poco después de las 5:10 de la madrugada del lunes 10 de agosto, en una vivienda ubicada en el 1346 de Prospect Avenue, en la sección Morrisania.
De acuerdo con el jefe de detectives de la NYPD, Joseph Kenny, Núñez y otros dos adolescentes manipulaban el arma dentro de una habitación cuando uno de ellos le preguntó a la víctima si todavía había una bala en la recámara.
El adolescente que sostenía el arma habría creído que estaba descargada, pero esta se disparó y alcanzó a Núñez en la cabeza. El joven fue declarado muerto en el lugar.
Inicialmente, la Policía informó que buscaba a un adolescente de 16 años que huyó del apartamento después del tiroteo. El menor fue localizado y detenido posteriormente ese mismo lunes para ser interrogado por los investigadores.
Las autoridades continúan investigando las circunstancias exactas del disparo.
Familiares de Núñez describieron al adolescente como un joven muy cercano a sus seres queridos. Su hermana, Sol Núñez, dijo que, aunque John era su hermano menor, también era una figura protectora para ella.
«No puedo creer esto, pero tengo que mantenerme fuerte. Mi madre está destruida, mi familia está destruida», expresó.
- La familia aún espera conocer con precisión qué ocurrió dentro del apartamento y mantiene dudas sobre la versión de que el disparo fue accidental.
«Dicen que fue un accidente, pero ya sabes, los adolescentes de hoy en día, muchas cosas pueden pasar», manifestó Sol. «Todavía no conocemos toda la historia, así que seguimos esperando».
Personas que conocían a ambos adolescentes aseguraron a las autoridades que eran amigos y que se conocían desde hacía mucho tiempo.
La hermana de Núñez aprovechó la tragedia para enviar un mensaje a otros jóvenes del Bronx y advertirles sobre los riesgos de manipular armas de fuego.
«Espero que esto sea un mensaje para quienes están ahí afuera: la violencia con armas de fuego no está bien».





