
Hombre mata a su esposa en hospital tras dar a luz y luego se suicida
ALABAMA.- Una noche que debía ser de celebración terminó en tragedia en Alabama. Un joven de 19 años mató a su esposa dentro de un hospital minutos después de que ella diera a luz a su primer hijo y luego se quitó la vida, en un caso que las autoridades calificaron como un aparente homicidio-suicidio de carácter doméstico.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 9:30 p.m. del domingo en el Baptist Health Brookwood Hospital, ubicado en la ciudad de Homewood, un suburbio de Birmingham. Según reportó el medio local WTVM 13, el agresor fue identificado como Kynath Terry Jr., de 19 años, mientras que la víctima era Precious Johnson, de 24.
De acuerdo con la información oficial, Johnson había dado a luz a un bebé sano poco antes del ataque. No está claro si el recién nacido se encontraba en la habitación cuando ocurrió el tiroteo, pero la policía confirmó que Terry y Johnson fueron las únicas personas que resultaron heridas.
Las autoridades del Homewood Police Department describieron el hecho como “un aparente homicidio-suicidio y de naturaleza doméstica”. Los investigadores indicaron que, tras disparar contra su esposa, Terry se quitó la vida dentro del centro médico.
El hospital fue colocado en confinamiento preventivo “por abundancia de precaución” mientras los oficiales respondían a los reportes de disparos en el lugar. El cierre temporal se extendió por varias horas hasta que la policía determinó que no existía una amenaza activa para pacientes, empleados ni para el público en general.
La escena dejó en shock tanto al personal médico como a las familias que se encontraban en el hospital esa noche. El nacimiento de un bebé suele ser uno de los momentos más esperados por una familia, lo que hizo que la violencia resultara aún más impactante.
Señales previas y tensiones familiares
La madre de Terry declaró a medios locales que la pareja atravesaba problemas matrimoniales en las semanas previas al parto, aunque aseguró que nada le hizo pensar que su hijo pudiera volverse violento.
También señaló que Terry había completado su entrenamiento con la Guardia Nacional del Ejército antes de casarse con Johnson. Hasta el momento, las autoridades no han informado si el arma utilizada en el ataque estaba relacionada con su servicio o si fue adquirida por otro medio.
Según el testimonio familiar, Johnson no deseaba que los parientes de Terry estuvieran presentes en el hospital durante el nacimiento del bebé. No se ha confirmado si miembros de la familia de la joven madre se encontraban en el lugar al momento del tiroteo.
Los investigadores continúan revisando las circunstancias que llevaron al ataque, incluyendo el historial de la relación y cualquier señal de violencia previa. Hasta ahora, no se han revelado antecedentes de denuncias formales por violencia doméstica entre la pareja.
La presidenta de la Alabama Hospital Association, Danne Howard, calificó el hecho como un incidente aislado y señaló que en sus 3 décadas de trabajo en el estado no había enfrentado una situación similar dentro de un hospital.
Howard explicó que, tras la tragedia, el Baptist Health Brookwood Hospital llevará a cabo una revisión exhaustiva de sus protocolos de seguridad. El centro implementará cambios derivados de un informe obligatorio posterior al incidente, conocido como “after-action report”, para identificar posibles mejoras en sus medidas de protección.
Aunque los hospitales cuentan con protocolos de seguridad, incluidos controles de acceso y personal de vigilancia, este caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en áreas sensibles como maternidad y cuidados neonatales, donde el acceso suele estar más restringido, pero donde la confianza y el ambiente familiar también son esenciales.
Expertos en seguridad hospitalaria señalan que los centros médicos en Estados Unidos han reforzado sus medidas en los últimos años debido a episodios de violencia en entornos de salud, pero subrayan que los conflictos domésticos pueden escalar de forma impredecible.
El futuro del recién nacido
Mientras la comunidad intenta asimilar lo ocurrido, el foco también está en el bienestar del bebé, que quedó huérfano tras el ataque. Las autoridades no han divulgado detalles sobre quién asumirá su custodia ni sobre el estado actual del menor, aunque confirmaron que el recién nacido se encuentra físicamente sano.
Las investigaciones continúan abiertas mientras la policía analiza pruebas y entrevistas para reconstruir con precisión lo sucedido. Entretanto, el hospital avanza en la revisión de sus protocolos, y la comunidad local enfrenta el difícil proceso de duelo ante un hecho que ha dejado una marca profunda.





