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“El pollo no se lava”: la advertencia que divide opiniones en la cocina dominicana

AGENDA56, SANTO DOMINGO.- Una publicación reciente de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) volvió a encender un debate tan cotidiano como polémico en los hogares dominicanos: ¿debe lavarse el pollo antes de cocinarlo?

Con un mensaje directo —“El pollo no se lava”— la entidad explicó que el ave no necesita agua ni “spa”, y que la clave para eliminar bacterias es cocinarlo a 74 grados Celsius. La campaña, difundida en redes sociales, busca prevenir riesgos de contaminación cruzada en la cocina.

DIGEMAPS advierte que lavar el pollo crudo puede dispersar microorganismos como Salmonella o Campylobacter a través de salpicaduras en el fregadero, utensilios, superficies y otros alimentos.

Según el organismo, el método seguro es:

  • Verificar que el producto tenga sello de inspección y aprobación.

  • Revisar la fecha de producción.

  • Asegurarse de que provenga de plantas certificadas.

  • Cocinar completamente hasta alcanzar 74 °C en el interior.

“El calor es el verdadero desinfectante”, subraya la institución.

La tradición cultural: “si no lo lavo, no me siento seguro”

Sin embargo, en muchos hogares dominicanos persiste la costumbre de lavar el pollo con agua, limón o vinagre antes de sazonarlo. Para algunas familias, se trata de una práctica heredada por generaciones asociada a la limpieza y eliminación de residuos visibles.

Amas de casa consultadas consideran que:

  • El lavado “quita el mal olor”.

  • Ayuda a retirar restos de sangre o impurezas.

  • Es parte del ritual de preparación previo al sazón.

Expertos en inocuidad alimentaria aclaran que, aunque el enjuague pueda retirar residuos visibles, no elimina bacterias microscópicas y puede aumentar el riesgo si no se desinfectan adecuadamente las superficies.

El consenso científico internacional respalda la recomendación de no lavar el pollo crudo. La razón es simple:
🔬 El agua no mata bacterias; el calor sí.

La Organización Mundial de la Salud y agencias sanitarias de varios países sostienen que la manipulación segura —lavado de manos, separación de alimentos crudos y cocidos, y cocción completa— es más efectiva que el enjuague previo.

La campaña de DIGEMAPS no busca confrontar tradiciones, sino promover prácticas basadas en evidencia científica para reducir enfermedades transmitidas por alimentos.

En un país donde el pollo es una de las proteínas más consumidas, el mensaje apunta a transformar hábitos arraigados con información clara:
Directo a la olla, bien cocido, y a disfrutar.

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