
¡Ejecución por fusilamiento en vivo! EE. UU. anuncia transmisión por internet de la pena de muerte a exmilitar que mató a 13 personas
WASHINGTON.– La ejecución de Nidal Malik Hasan, condenado por la masacre de Fort Hood que dejó 13 muertos y 32 heridos en 2009, será transmitida en vivo por internet el próximo 3 de diciembre, en una decisión que devuelve a primer plano las ejecuciones militares en Estados Unidos y añade un carácter público poco habitual al cumplimiento de la pena de muerte.
Hasan, un exmayor y psiquiatra del Ejército estadounidense, será ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento en Fort Hood, Texas, donde ocurrió el ataque. El Ejército fijó la ejecución para la 1:00 de la tarde, hora central, luego de que el presidente Donald Trump aprobara la pena de muerte y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, recomendara ese método.
La particularidad no estará únicamente en el método. Hegseth había adelantado que la ejecución sería pública y que se garantizaría que las personas pudieran verla. Posteriormente, el Pentágono confirmó que será transmitida mediante streaming, convirtiendo el cumplimiento de la sentencia en un acontecimiento abierto a la audiencia.
El caso tiene además un componente histórico: sería la primera ejecución militar estadounidense desde 1961 y la primera realizada mediante fusilamiento por las Fuerzas Armadas desde 1945. La pena de muerte militar se aplica de manera excepcional y Hasan es uno de los pocos condenados que permanecen en el corredor de la muerte militar.
Hasan fue declarado culpable en 2013 de 42 cargos relacionados con el ataque ocurrido el 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, cuando abrió fuego contra militares que se encontraban en una instalación de la base. El tribunal militar lo condenó a muerte después de determinar su responsabilidad por los asesinatos y otros delitos.
El cumplimiento de la sentencia llega después de que el proceso de apelación militar concluyera. La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó en marzo de 2025 la solicitud de Hasan para revisar su condena, mientras que el presidente Trump aprobó formalmente la pena de muerte el 2 de octubre de 2026.
Con la decisión de transmitir la ejecución, el caso vuelve a generar atención no solo por la gravedad del crimen cometido hace 17 años, sino también por el carácter excepcional del procedimiento que prepara el Ejército estadounidense y por la decisión de convertirlo en un acontecimiento que podrá ser observado públicamente.





