
Educación, Derecho y Medicina entre las carreras con menor crecimiento salarial, según ANJE
AGENDA56, SANTO DOMINGO.- Elegir una carrera universitaria es una de las decisiones más determinantes en la vida profesional de cualquier joven. Sin embargo, en República Dominicana esta elección no siempre responde a las necesidades reales del mercado laboral. De acuerdo con la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), varias de las profesiones más tradicionales del país se encuentran hoy saturadas, con bajo crecimiento salarial y mayores dificultades de empleabilidad.
Esta situación no solo afecta a los recién graduados, sino que también tiene un impacto directo en la competitividad del talento local. Según el estudio Formación del talento humano frente a la demanda actual y futura de la República Dominicana, cerca del 45 % de los universitarios se concentra en cinco carreras que registran el menor crecimiento salarial del país. Aunque se trata de áreas socialmente relevantes, el desbalance entre oferta y demanda ha generado un escenario de sobrepoblación profesional y remuneraciones estancadas frente a sectores más dinámicos de la economía.
– Educación: vocación frente a un mercado enlentecido
Las carreras vinculadas a la educación han tenido históricamente una fuerte presencia en la matrícula universitaria dominicana, desde pedagogía hasta enseñanza básica y especialidades educativas. No obstante, pese a su importancia social, el número de profesionales supera la demanda efectiva, especialmente fuera del sistema público.
Esto se traduce en empleos temporales, salarios que no siempre compensan los años de formación y una competencia cada vez más intensa por plazas limitadas, tanto en centros educativos públicos como privados.
– Psicología: alta matrícula, baja retribución
La psicología es otra de las carreras con mayor cantidad de estudiantes, impulsada en parte por una mayor conciencia sobre la salud mental y el bienestar emocional. Sin embargo, el mercado laboral dominicano aún no logra absorber el volumen de psicólogos que egresan cada año.
La saturación se combina con ingresos que, para muchos graduados, quedan por debajo de las expectativas, especialmente cuando trabajan de forma independiente o en consultorías pequeñas sin una especialización que les permita diferenciarse.
– Contabilidad: competencia creciente y presión salarial
Durante años, contabilidad fue vista como una opción segura, asociada a estabilidad laboral y oportunidades claras en empresas, firmas contables y el sector financiero. Hoy, ese panorama ha cambiado.
El mercado está lleno de profesionales con perfiles similares, lo que ha intensificado la competencia y reducido los salarios iniciales, sobre todo fuera de las grandes firmas. La falta de diferenciación en áreas clave como software especializado o tributación internacional limita aún más las oportunidades de crecimiento.
– Medicina: una profesión exigente con retorno lento
La medicina mantiene su prestigio y sigue atrayendo a miles de estudiantes en República Dominicana. Sin embargo, el estudio de ANJE la incluye entre las carreras con menor crecimiento salarial, debido a que el sistema de salud no siempre logra absorber la cantidad de egresados en condiciones atractivas.
Muchos médicos jóvenes enfrentan largos períodos de pasantías, residencias y especializaciones antes de acceder a mejores ingresos. Esto no significa que no exista demanda, especialmente en áreas críticas, sino que el equilibrio entre graduados y oportunidades de calidad continúa desajustado.
– Derecho: tradición académica bajo presión
Derecho ha sido, por décadas, una de las carreras más populares del país, especialmente en universidades privadas y tradicionales. No obstante, el crecimiento sostenido de la oferta académica ha superado la capacidad del mercado para absorber a todos los profesionales con salarios competitivos.
Aunque el empleo jurídico sigue existiendo en empresas, bufetes y el sector público, la saturación ha reducido el poder de negociación salarial, sobre todo para abogados recién graduados que no cuentan con especializaciones en áreas de alta demanda como cumplimiento normativo, derecho internacional o tecnologías aplicadas al ámbito legal.
Lo que advierte el sector empresarial
Desde la perspectiva empresarial, este desbalance representa un reto estructural. ANJE señala que el 54 % de las empresas dominicanas enfrenta dificultades para contratar personal con perfiles técnicos y especializados, lo que obliga a muchas organizaciones a invertir en capacitación interna o a contratar talento sobrecalificado en áreas que no se ajustan plenamente a sus necesidades.
Una llamada de atención al sistema educativo
La advertencia de ANJE no se limita a los estudiantes. También interpela a las instituciones educativas y a los responsables de políticas públicas. Alinear la oferta académica con la demanda real del mercado laboral es clave para mejorar la empleabilidad juvenil, reducir la saturación en carreras tradicionales y asegurar que la inversión en educación superior se traduzca en oportunidades económicas sostenibles para las próximas generaciones.





