Devers, un derecho que batea, exclusivamente, a la zurda desde la adolescencia, ya mostró en 2019 el pelotero que puede ser y por el que los Medias Rojas dieron US$1,5 millones en 2013, con 16 años.
Ese último año de normalidad en la MLB, colocó una línea ofensiva de .311/.361/.555, con 32 cuadrangulares, 115 vueltas remolcadas, y acumuló 4.9 victorias sobre jugador reemplazo (WAR) en la versión de Baseball-Reference.
Fue líder en dobles (54) y total de bases (359) en la Liga Americana. Su guante mejoró tanto que tuvo su primer año con UZR positivo (2.7), y redujo hasta -5 el número de carreras que le costó al equipo desde -11 el curso previo.
En la recortada temporada de 2020, su línea bajó a .263/.310/.483, pero sus totales (como sus 10 HR y 43 CE) ajustado a una contienda completa proyectan un curso sobre los 30 vuelacercas y el centenar de producidas.
Mantener esa estabilidad es el gran desafío que tiene, y él lo reconoce.
“Sé que he tenido algunos comienzos lentos para iniciar el año, pero eso es algo que está fuera de mi control. Es parte del béisbol. Hay altibajos. Salgo tratando de dar lo mejor de mí cada vez. Obviamente, cuando llegue el Día Inaugural, el primer día, quiero poder conseguir tres hits, y empezar bien. Pero todo lo que puedo hacer es poner el trabajo que hago continuamente todos los días, y tratar de jugar el juego e intentar poner las estadísticas que sé que puedo”, dijo Devers al Boston Herald el sábado.
Sus totales indican que, si juega 162 encuentros, es un pelotero de .279/.332/.498, con 31 vuelacercas y 105 remolques. A su edad, y ya con 292 partidos en su espalda, lo mejor puede estar por venir, incluyendo su defensa, hasta ahora su punto más bajo.
Devers llega a un 2021 con unos Medias Rojas que dan forma a un plantel que puede competir en el futuro cercano, pero sin las herramientas en el papel para aspirar al banderín.
Él y el torpedero curazoleño Xander Bogaerts son piezas claves en el proyecto a corto plazo que tiene de vuelta en el banquillo al dirigente Álex Cora, fundamental en su despegue, incluyendo en diseñarle una dieta que le quitó unas libras, cuyos resultados se tradujeron de inmediato al terreno.
Extensión
Devers mira de lejos cómo Tatis Jr. consiguió una extensión que lo asegura por 14 años por US$340 millones, y Soto espera el momento para atar una que, algunos estiman, puede alcanzar los US$400 MM.
El antesalista de los Red Sox ha dicho el sábado que está “esperando el momento oportuno”.
Bogaerts es una referencia. En abril de 2019, los Medias Rojas le dieron US$132 millones por siete años, un pacto que le compró dos años de arbitraje.
Devers jugará este 2021 en su primero de arbitraje, y verá dispararse su salario hasta US$4,575,000 desde apenas US$227,592 en 2020.