Conflicto de bienes: Mujer estalla por intenciones de sacarla de casa tras separarse de su pareja
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– Una mujer denunció ser víctima de constantes abusos, persecución y amenazas de muerte por parte de su expareja y la abogada de este, en medio de un litigio por la partición de bienes inmuebles tras más de 12 años de convivencia.
La denunciante, identificada como Mayra Hernández Paula, manifestó que en seis ocasiones le han violentado la puerta de su vivienda sin notificación ni orden judicial correspondiente, acusando directamente a su exconcubino, José Manuel Reynoso, y a la abogada Laura Rojas de pretender despojarla de sus derechos sobre el inmueble.
«Son seis veces que me han roto la puerta de mi casa. No me han enviado notificación legal alguna para estos procedimientos. Yo temo por mi vida y hago responsable a José Manuel Reynoso y a su abogada de cualquier cosa que me suceda», expresó angustiada Hernández, quien agregó que recibe acompañamiento psicológico a través del Ministerio de la Mujer.
Hernández sostuvo que trabajó de manera ardua junto a su expareja en la construcción de varias propiedades y que exige el reconocimiento del esfuerzo invertido durante la relación. Asimismo, alegó que la representación legal del demandado ha intentado intimidarla mediante diversas acciones para obligarla a abandonar la propiedad sin la debida indemnización.
Versión de la defensa legal
Por su parte, la abogada Irka Rodríguez, representante legal de Reynoso, desmintió las acusaciones de atropello e intimidación, asegurando que la presencia de las autoridades en el lugar respondió a un proceso judicial formal con el objetivo de designar un secuestrario judicial y levantar un inventario del inmueble.
Rodríguez explicó que un tribunal determinó no reconocer la figura del concubinato entre las partes debido a que Reynoso se encontraba legalmente casado durante el periodo señalado. Además, indicó que existían conversaciones previas para otorgarle una vivienda a la denunciante, pero que las negociaciones se rompieron cuando la parte querellante solicitó pretensiones económicas adicionales fuera de las posibilidades financieras del cliente.
El caso continúa en manos de los tribunales correspondientes, mientras las partes mantienen posturas encontradas sobre los derechos de propiedad y el procedimiento aplicado.





