Locales

Acueducto de Cuaba en SFM abastece mas de 50 barrios y carece de protección y seguridad

El suministro de agua potable en San Francisco de Macorís enfrenta una situación alarmante ante el avanzado deterioro del acueducto del río Cuaba, una infraestructura esencial que sirve a más de 50 sectores en la zona alta y Cuesta Blanca. Según una investigación reciente del medio Agenda56, la toma de agua carece de los sistemas de protección, seguridad y filtración necesarios para garantizar la calidad del líquido.

Esta obra, con cerca de 90 años de servicio, ha superado por completo su vida útil, convirtiéndose en un foco de preocupación para la salud pública al permitir que el agua ingrese al sistema sin el tratamiento adecuado, situación que se agrava ante la falta de mantenimiento histórico durante las últimas décadas.

La problemática se intensifica debido a las condiciones geográficas y climáticas, ya que en periodos de estiaje el caudal del río disminuye drásticamente, dejando a miles de ciudadanos en una situación de vulnerabilidad extrema.

Al respecto, el subdirector nacional del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Julio César Lizardo, reconoció que las tuberías se encuentran altamente comprometidas. Ante este escenario, la institución ha proyectado un plan de intervención que busca dotar al municipio de una solución definitiva mediante la construcción de nuevos depósitos y una línea de aducción directa desde la planta de tratamiento de Mata Larga, eliminando así las conexiones irregulares y las interferencias externas que históricamente han afectado la red.

El proyecto de modernización, que abarca la ampliación de la línea principal de 36 a 42 pulgadas y la construcción de depósitos estratégicos en puntos clave como La Javiela, Juan Alberto Espínola, Cenoví y otras zonas periféricas, tiene como objetivo garantizar un servicio constante y de calidad. Según lo informado por el funcionario de INAPA, el periodo estimado para la ejecución y finalización de estas obras es de aproximadamente dos años. Mientras tanto, desde diversos sectores sociales se hace un llamado urgente a las autoridades gubernamentales para que prioricen esta intervención, calificando el estado actual de la infraestructura como una «bomba de tiempo» que requiere una respuesta inmediata para salvaguardar el bienestar de la población francomacorisana.

Publicidad

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba