
A 16 días del inicio de clases, decenas de escuelas siguen inconclusas en RD
AGENDA56, SANTO DOMINGO.- A pocos días de que el presidente Luis Abinader cumpla seis años al frente del Gobierno, muchas de las infraestructura educativa del país continúa siendo una asignatura pendiente, pese a que faltan 16 días para el inicio a clases 2026-2027.
Mientras el Ministerio de Educación (Minerd) dispuso de un presupuesto superior a los RD$309 mil millones en 2025, comunidades de distintas provincias siguen esperando la terminación de escuelas iniciadas desde hace varios años y la reparación de planteles que presentan graves deficiencias estructurales.
Aunque la actual gestión ha entregado decenas de centros educativos y mantiene en ejecución nuevos proyectos, en diferentes demarcaciones permanecen obras con avances superiores al 80 % que aún no han sido concluidas, situación que mantiene en preocupación a padres, docentes y comunitarios a pocas semanas del inicio del nuevo año escolar.
Durante su discurso de rendición de cuentas del 27 de febrero de 2026, el mandatario afirmó que “las naciones avanzan formando a su gente” y reiteró el compromiso del Gobierno de transformar el sistema educativo mediante una reforma curricular y legislativa que permita formar el capital humano necesario para duplicar el tamaño de la economía hacia 2036.
En esa misma intervención sostuvo que la educación comienza en los primeros años de vida, razón por la que su gestión ha priorizado la ampliación de la cobertura y el fortalecimiento de la atención integral a la primera infancia y al nivel inicial.
Presupuesto aprobado 2025-2026
El 7 de enero de 2025, el Ministerio de Educación publicó en su portal institucional el documento “Capítulo Ministerio de Educación, Año 2025: Presupuesto de Gastos y Aplicaciones Financieras”, en el que se aprobó un presupuesto de RD$309,832,150,000.
De ese monto, RD$10,413,209,195 fueron destinados a obras en edificaciones y RD$10,409,409,075 a infraestructura, para una inversión conjunta superior a los RD$20,800 millones.
De igual manera, el presupuesto aprobado para 2026 asciende a RD$332,030,596,342. De ese monto, RD$18,053,103,190 fueron asignados a obras en edificaciones.
Sin embargo, durante un recorrido realizado por distintas comunidades, N Digital constató que varios proyectos permanecen paralizados o sin concluir, mientras otros planteles operan con serias deficiencias.
La apuesta oficial también se refleja en la entrega de nuevos centros educativos, instalaciones deportivas y proyectos como la futura Ciudad Universitaria de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en Ciudad Juan Bosch, Santo Domingo Este, esta última se observa avanzada.
No obstante, mientras nuevas obras son anunciadas, otras permanecen detenidas desde hace varios años.
Sánchez Ramírez: escuelas detenidas desde 2020
En la provincia Sánchez Ramírez permanecen paralizados varios proyectos escolares iniciados en 2020, según indican los carteles oficiales instalados en algunos proyecto.
Uno de ellos es el Centro Educativo para el Nivel Inicial Profesora María Adolfina, en Cotuí, cuya construcción continúa rodeada de maleza y sin intervenciones recientes, pese a que la comunidad espera desde hace años su terminación.
En el distrito municipal La Bija, municipio Villa La Mata, el Centro Educativo José Francisco Peña Gómez presenta un avance cercano al 90 %, pero la obra fue abandonada antes de ser entregada.
En la misma provincia también figura el Centro Educativo Francisco Matos, cuya construcción también lleva varios años de haber iniciado.
Tras años de espera, la llegada de equipos periodísticos se ha convertido en una oportunidad para que los residentes reiteren sus reclamos al Ministerio de Educación y al Gobierno central, con la esperanza de que las obras sean retomadas.
Desde la comunidad Punta Larga, en el distrito municipal Hernando Alonzo, la comunitaria María Adalgiza Concepción pidió al presidente Luis Abinader y al Ministerio de Educación concluir una escuela que, según afirmó, supera el 80 % de ejecución.
“El año escolar está próximo a comenzar y todavía la obra sigue paralizada”, expresó.
En la sección Las Canas, los residentes denunciaron que el Centro Educativo Elena Abreu permanece inconcluso con los trabajos suspendidos.
Mientras tanto, en el municipio de Fantino, continúan sin concluir los proyectos del Centro Educativo La Paz y de la Escuela Hato Mayor, dos obras que permanecen abandonadas pese a las necesidades de la comunidad.
Los residentes aseguran que los estudiantes reciben docencia en espacios reducidos, situación que provoca hacinamiento y limita el proceso de enseñanza.
“Donde están actualmente es demasiado pequeño y hasta una malla representa un peligro para los estudiantes”, afirmó el comunitario José Alturo, residente en Hato Mayor, municipio Fantino.
Azua también reclama soluciones
Las denuncias no se limitan a Sánchez Ramírez.
En el sector Buenos Aires, en Azua, padres y comunitarios denunciaron las condiciones del Liceo Gastón Fernando Deligne, un plantel de 29 aulas que presenta dos pabellones sin instalaciones eléctricas, filtraciones en los techos, baños deteriorados, problemas con el almuerzo escolar, abundante maleza y una verja perimetral amenazada por la erosión provocada por una cañada.
Las condiciones llevaron incluso a que decenas de padres anunciaran recientemente que no enviarán a sus hijos al centro cuando inicie el próximo año escolar, previsto para el 24 de agosto, como medida de presión para exigir una intervención urgente y para proteger la vida de sus pequeños.
En esa misma provincia también continúa inconcluso el Centro Educativo Primaria Nicolás Mañón, ubicado en el sector Los Toros I, cuya construcción se prolonga desde hace más de tres años.
El plantel dispone de cinco aulas y un anexo para el nivel inicial de dos aulas, pero permanece sin ser entregado.
Denuncias desde Hato Nuevo
Por otra parte, residentes de Manoguayabo, Hato Nuevo, denunciaron el abandono y las condiciones de insalubridad que afecta los alrededores de la escuela María Amada Ramírez.
En las imágenes se observa agua estancada, basura, maleza, escombros y grandes rocas en las inmediaciones y áreas de acceso al centro educativo.
La UASD también enfrenta deterioro en su principal biblioteca
El deterioro no se limita a las escuelas preuniversitarias. En la principal universidad pública del país también existen señales visibles del paso del tiempo.
En una visita a la Biblioteca Pedro Mir, de la sede central de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), este medio constató el deterioro de parte de sus instalaciones, con equipos tecnológicos fuera de servicio, filtraciones visibles en distintas áreas del techo y espacios que evidencian falta de mantenimiento.
Aunque en mayo de este año se anunció la intervención y remodelación de la Biblioteca, todavía se observa que de cuatro niveles que tiene el edificio, en tres de ellos se hay varias cabinas clausuradas con cintas de “avisos de precaución” y con etiquetas de “no”.
Al consultar a uno de los colaboradores, este confirmó que varias computadoras permanecen fuera de servicio y que persisten problemas con la conexión a internet.
Comunidades esperan respuestas
Mientras el Gobierno continúa anunciando nuevas obras educativas y plantea una transformación del sistema de enseñanza, cientos de estudiantes en distintas provincias siguen esperando la terminación de escuelas prometidas hace años y la intervención de planteles que presentan graves deficiencias.
Padres, docentes y comunitarios coinciden en que el reto no consiste únicamente en inaugurar nuevos proyectos, sino también en concluir aquellos que permanecen inconclusos y garantizar que los estudiantes dispongan de espacios seguros y adecuados para recibir docencia.





