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Informe de la ONU revela presunta participación de propietarios dominicanos en contrabando de angulas desde Haití

HAITÍ- Propietarios dominicanos de embarcaciones privadas habrían facilitado el transporte de angulas desde Haití como parte de una red internacional de contrabando presuntamente dirigida por el político haitiano Jean-Charles Moïse, exsenador, excandidato presidencial y secretario general del partido Pitit Dessalines, según reveló una investigación de las Naciones Unidas.

El informe establece que los propietarios de las embarcaciones proporcionaron apoyo logístico para sacar la mercancía del territorio haitiano, en coordinación con funcionarios aduaneros de ese país que habrían facilitado la evasión de impuestos y otros integrantes de una estructura dedicada al comercio ilícito de este recurso natural.

Los hallazgos están contenidos en el informe S/2026/714 del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití, fechado el 8 de septiembre de 2026, que identifica la existencia de redes transnacionales dedicadas al contrabando de angulas, también conocidas como crías de anguila, cuyo valor en el mercado internacional puede alcanzar los US$5,000 por kilogramo.

De acuerdo con los investigadores, la participación de los propietarios dominicanos se produjo durante la temporada de pesca 2024-2025, cuando las restricciones a los vuelos entre Puerto Príncipe y Estados Unidos dificultaron que Moïse exportara las angulas mediante las rutas que utilizaba habitualmente.

Ante esta situación, el político habría recurrido a una red establecida en el departamento del Norte de Haití para trasladar la mercancía por vías alternativas, utilizando embarcaciones privadas proporcionadas por propietarios de República Dominicana.

El documento señala que la operación fue posible mediante la participación de distintos actores que cumplían funciones específicas dentro de la estructura de contrabando.

Por un lado, funcionarios aduaneros haitianos habrían facilitado la evasión fiscal, mientras que propietarios dominicanos suministraron las embarcaciones necesarias para transportar las angulas fuera de Haití.

La información fue recopilada mediante entrevistas con personas que tenían conocimiento directo de las operaciones, entre ellas un antiguo proveedor de angulas de Moïse, un arrendador de embarcaciones y un comerciante de anguilas establecido en República Dominicana.

Los investigadores también recibieron testimonios de comerciantes dominicanos y proveedores haitianos que describieron la extensión de las actividades comerciales vinculadas a Moïse en el norte de Haití.

Según el Panel de Expertos, estas declaraciones permitieron identificar conexiones entre el comercio de angulas y otras actividades económicas relacionadas con una estructura regional de delincuencia organizada.

Sin embargo, el informe no identifica por sus nombres a los propietarios dominicanos de las embarcaciones, ni precisa cuántas participaron en las operaciones investigadas.

La investigación de Naciones Unidas señala a Jean-Charles Moïse como uno de los principales actores del comercio de angulas en Haití y sostiene que ejerce una importante influencia política y económica sobre esta actividad.

El documento indica que el exsenador controla distintos eslabones de la cadena comercial, desde la obtención del producto hasta su exportación.

Asimismo, recoge informaciones según las cuales personas de su entorno tendrían influencia sobre la designación de funcionarios encargados de emitir los permisos necesarios para exportar angulas.

El Panel también sostiene que Moïse habría ejercido presión sobre autoridades aduaneras para obtener beneficios relacionados con la evasión fiscal.

De acuerdo con testimonios recopilados por los investigadores, algunos funcionarios que se resistían a sus exigencias o rechazaban recibir sobornos eran trasladados de sus puestos.

Estas prácticas, según el organismo, han contribuido a mantener un mercado caracterizado por la falta de transparencia, la corrupción y el control de determinados grupos económicos y políticos.

Investigaron operaciones de contrabando en diciembre de 2024

Como parte de las investigaciones, el Panel de Expertos examinó un incidente ocurrido el 20 de diciembre de 2024 en la zona de Fuerte Libertad, ubicada en el departamento del Norte de Haití.

Las diligencias permitieron obtener nuevas informaciones sobre el funcionamiento de la presunta red transnacional vinculada a Moïse.

Según el informe, los investigadores identificaron un mecanismo mediante el cual angulas procedentes de proveedores ilícitos de distintos países de la región eran mezcladas con productos haitianos y posteriormente exportadas como si toda la mercancía fuera originaria de Haití.

La información fue corroborada mediante declaraciones de personas relacionadas con las operaciones y otras que participaban en su investigación.

Posteriormente, en junio de 2026, autoridades aduaneras de un Estado miembro de Naciones Unidas confirmaron ante el Panel la existencia de una red de contrabando abastecida con angulas procedentes de Haití.

Estas autoridades documentaron dos operaciones de contrabando de anguilas vivas entre octubre y diciembre de 2024, que presentaban similitudes en su funcionamiento y tenían al menos una persona involucrada en común.

En ambos casos, las mercancías fueron objeto de intentos de exportación sin la documentación legalmente requerida ni las declaraciones aduaneras correspondientes.

Un kilogramo de angulas puede alcanzar los US$5,000

El comercio de angulas representa una de las actividades relacionadas con recursos naturales más lucrativas de Haití, debido al elevado valor que alcanza este producto en los mercados internacionales.

Según las cifras recogidas por Naciones Unidas, un kilogramo de angulas puede comercializarse entre US$3,000 y US$5,000 en el mercado internacional.

Sin embargo, el precio que reciben los pescadores haitianos por la misma cantidad oscila entre US$0.34 y US$1.70, lo que evidencia una marcada diferencia entre el valor pagado en origen y el precio de comercialización internacional.

Las angulas son crías de anguila que migran desde el mar hacia los ríos y constituyen un recurso de alto valor comercial.

El informe advierte que este sector permanece expuesto a actividades ilícitas debido a la debilidad de los controles y a la falta de mecanismos eficaces de supervisión.

Uno de los problemas identificados es que Haití no forma parte de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), situación que, según los investigadores, contribuye a la vulnerabilidad del sector.

El Panel explica que la ausencia de un Parlamento haitiano dificulta completar los procedimientos institucionales necesarios para adherirse a determinados tratados internacionales.

ONU advierte sobre redes de contrabando en el Caribe

El informe sitúa estas operaciones dentro de un escenario más amplio de delincuencia organizada transnacional, en el que distintas redes aprovechan las debilidades institucionales de Haití para movilizar mercancías ilícitas a través del Caribe.

Según los expertos, el comercio de angulas constituye un ejemplo de cómo determinados actores económicos y políticos pueden beneficiarse de actividades poco reguladas y de mecanismos de evasión fiscal.

La investigación también advierte que estas operaciones afectan los ingresos del Estado haitiano y favorecen el funcionamiento de estructuras comerciales vinculadas a actividades ilegales.

En el caso de República Dominicana, los hallazgos se refieren específicamente a la participación de algunos propietarios privados de embarcaciones como proveedores de apoyo logístico, sin que el documento atribuya responsabilidad a las autoridades dominicanas en las operaciones descritas.

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