
Policía arresta a joven salvadoreño acusado de matar a su compañera de trabajo en Virginia
VIRGINIA.- La policía de Virginia arrestó a un hombre sospechoso de la muerte violenta de una mujer en Great Falls.
La policía del condado de Fairfax arrestó a Alexis Antonio Cedillos-Campos, de 19 años, en relación con el homicidio de Carmen Lizet Puch, de 42 años, quien fue encontrada muerta el lunes. Funcionarios federales identificaron a Cedillos-Campos como un inmigrante indocumentado de El Salvador.
Las autoridades dijeron que Cedillos-Campos y Puch eran compañeros de trabajo y también mantenían una “relación íntima”.
“Nuestra víctima sufrió numerosas heridas de arma blanca de una manera realmente brutal e indescriptible”, dijo el jefe de la Policía, Kevin Davis, en una conferencia de prensa el miércoles. “Tenemos imágenes de video de nuestro sospechoso en el restaurante donde trabajaba con nuestra víctima, armándose con un cuchillo de hoja fija, tomando un par de guantes de látex negros, tomando una botella de agua y luego se fue con la intención de hacer daño y matar a la víctima”, dijo el jefe.
Cedillos-Campos fue arrestado en Maryland el miércoles por la mañana y confesó el homicidio, según Davis. Está a la espera de ser extraditado a Virginia. No está claro si Cedillos-Campos tiene abogado.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza arrestó a Cedillos-Campos en 2024 después de que cruzara ilegalmente la frontera cerca de El Paso, Texas, informó el Departamento de Seguridad Nacional.
El estatus migratorio del sospechoso vuelve a poner bajo escrutinio las políticas migratorias de Estados Unidos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha señalado en el pasado casos de violencia en los que están involucrados inmigrantes indocumentados para impulsar el apoyo a un mayor control fronterizo.
“La agenda del presidente Trump en materia de seguridad fronteriza está restableciendo el orden y poniendo la seguridad del pueblo estadounidense en primer lugar. Gracias a su firme liderazgo y a la continuidad de la tendencia sin precedentes de cruces y detenciones en la frontera en niveles históricamente bajos, ahora tenemos la frontera más segura de la historia, incluidos 15 meses consecutivos sin liberaciones en la frontera”, dijo el DHS en un comunicado el miércoles.
Puch era una “madre amorosa” de una niña de tres años, según la policía, que señaló que el sospechoso no es el padre biológico de la menor.
La familia de Puch actualmente está cuidando a la niña.
Puch y Cedillos-Campos se reunieron “intencionalmente” antes del homicidio en una zona remota del parque Difficult Run, junto a la vía Georgetown Pike, donde no había cámaras ni iluminación, dijo Davis.
Un corredor llamó inicialmente al 911 el lunes por la mañana después de encontrar el cuerpo de Puch fuera de su automóvil, con heridas de arma blanca mortales. Cuando la policía llegó, vio que la víctima también había sido “rociada con gasolina”, dijeron las autoridades.
La policía dijo que Cedillos-Campos había extraído gasolina de su motocicleta y la había colocado previamente en una botella de agua.
“Nadie merece recibir el trato que recibió nuestra víctima. Fue apuñalada una y otra vez por nuestro atacante de 19 años”, dijo Davis.
“La manera en que este agresor la trató fue, por decir lo menos, repudiable”.
Las personas que frecuentan el parque y el sendero dijeron esta semana a la afiliada de CNN WJLA que estaban conmocionadas por la noticia del ataque inicial y describieron la zona como un lugar seguro y tranquilo para caminar y nadar.
Casos de alto perfil alimentan el debate sobre las políticas migratorias
Varios casos de alto perfil en los que están involucrados inmigrantes indocumentados han reavivado el debate nacional sobre las políticas migratorias.
En 2024, Jose Antonio Ibarra, un inmigrante indocumentado, mató a la estudiante de Enfermería Laken Riley mientras ella corría por el campus de la Universidad de Georgia. Después de que Ibarra fuera condenado a cadena perpetua, varios líderes republicanos destacaron el caso para respaldar sus llamados a reforzar la seguridad fronteriza.
El gobernador de Georgia, Brian Kemp, criticó en ese momento la política migratoria del presidente Joe Biden y dijo que a Ibarra no se le debería haber permitido ingresar a Estados Unidos.
El regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca vino acompañado de una ola de políticas contra la inmigración, que se intensificó después de que un inmigrante afgano presuntamente disparara contra dos miembros de la Guardia Nacional, uno de los cuales murió posteriormente, en Washington el año pasado.
El Gobierno de Trump anunció una serie de cambios de política destinados a frenar la migración hacia Estados Unidos, incluida una pausa en las decisiones sobre solicitudes de asilo, una revisión de casos tramitados durante el Gobierno de Biden y un “nuevo examen” de ciertos titulares de tarjetas de residencia.
Luego, en diciembre pasado, Oscar Solarzano, un inmigrante indocumentado que había sido deportado previamente de Estados Unidos en dos ocasiones, fue acusado de participar en un incidente con arma blanca ocurrido en el tren ligero de Charlotte, Carolina del Norte.
El ataque ocurrió dos semanas después de la conclusión de la Operación Charlotte’s Web, un operativo de control migratorio llevado a cabo por el Gobierno de Trump en Charlotte que, según el Departamento de Seguridad Nacional, resultó en cientos de arrestos.
Más recientemente, Trump volvió a centrar la atención en el debate migratorio al compartir imágenes impactantes de cámaras de seguridad de un ataque mortal con un martillo en Florida. Las autoridades acusaron de asesinato a un ciudadano haitiano en relación con el ataque.
Trump atribuyó el ataque a las políticas migratorias implementadas durante el Gobierno de Biden y reiteró una retórica incendiaria que vincula a los inmigrantes con el crimen, como parte del más reciente episodio de una campaña de años que busca utilizar ciertos asesinatos como aparente evidencia para reforzar el control fronterizo.




