
Organizaciones populares de SFM se lanzan a las calles contra la «ley mordaza» y demandas sociales
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – En una masiva manifestación que unió a colectivos sociales, populares, medioambientales, sindicales y estudiantiles, cientos de ciudadanos marcharon por las principales calles de este municipio para expresar un rotundo rechazo al proyecto de ley que restringe la libertad de expresión, bautizado popularmente como la «ley mordaza», y para exigir respuestas gubernamentales ante el deterioro de los servicios públicos y el alto costo de la vida.
Durante la jornada, líderes comunitarios y representantes de diversas organizaciones manifestaron que esta movilización marca apenas el inicio de un proceso de luchas radicales si las autoridades municipales y nacionales no cumplen con los acuerdos establecidos previamente.
Rechazo a la censura y la corrupción
El principal motor de la protesta fue el contundente repudio al intento de implementar regulaciones que limiten la libre expresión en el país. Representantes de los manifestantes advirtieron que no permitirán que se amedrente o silencie a la ciudadanía frente a las denuncias de corrupción y malversación de fondos en las instituciones del Estado.
«La libre expresión es el oxígeno de la democracia. No podemos permitir que se apruebe esa ley; no podemos volver a los años de la dictadura de Trujillo, donde cualquier dominicano que opinaba terminaba preso o desaparecido», enfatizó uno de los voceros durante el recorrido.
Exigencias sociales y comunitarias
Además del rechazo legislativo, los manifestantes alzaron sus voces para exigir soluciones inmediatas a problemáticas históricas que afectan la calidad de vida en la región, entre las que destacan:
Alto costo de la vida: Demandaron la rebaja y congelación de los precios de los artículos de primera necesidad, así como de los combustibles.
Crisis eléctrica: Protestaron de manera enérgica contra las altas tarifas eléctricas y la continuidad de los apagones.
Abusos policiales y de tránsito: Condenaron la represión, el maltrato hacia los motoristas por parte de la Dirección de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y los casos de violencia policial.
Deficiencias educativas: Dirigentes denunciaron que la regional cuenta con escuelas paralizadas o en pésimas condiciones físicas (mencionando centros como María Lajara, el Liceo Manuel María Castillo y la Escuela de los Arroyos), advirtiendo que, de no resolverse la situación, el inicio del año escolar estará condicionado por nuevas movilizaciones.
Obras de infraestructura y sector agrario: Exigieron el asfaltado de los barrios populares, la construcción de la carretera y red eléctrica de Santa Lucía, la creación de la Plaza de la Cultura, y soluciones de asentamiento agrario para los campesinos.
La manifestación contó con una notable participación juvenil, incluyendo a miembros del Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (FELABEL) y colectivos deportivos, quienes afirmaron que se mantendrán firmes en las calles para defender sus derechos a una educación digna y espacios de recreación seguros.





