
El horror en una casa de Ohio: rescatan a 16 niños que presuntamente vivían en condiciones extremas
OHIO.- Dieciséis niños, con edades entre los 18 meses y los 18 años, fueron rescatados de una vivienda en el condado de Vinton, en el estado de Ohio, donde presuntamente permanecieron durante años en condiciones extremas de abandono, aislamiento y suciedad, en uno de los casos de presunta negligencia infantil más impactantes registrados recientemente en Estados Unidos.
Por el caso fueron acusados Gary Siders Sr., de 73 años; Christina Siders, de 67; Gary Siders II, de 36; y Elizabeth Siders, de 33, identificados como los abuelos y los padres de los menores. Los cuatro enfrentan 16 cargos por poner en peligro a menores con resultado de lesiones físicas graves.
Durante su comparecencia inicial ante un tribunal, los acusados se declararon no culpables. Un juez les impuso una fianza de 300,000 dólares a cada uno y ordenó que no tengan contacto entre ellos ni con los menores mientras continúa el proceso judicial.
Las autoridades localizaron a los menores cuando ejecutaban una orden de registro relacionada con otro caso. El fiscal general de Ohio, Andy Wilson, explicó que los agentes desconocían que en la vivienda residieran 16 niños.
Al ingresar al inmueble encontraron un escenario que calificaron como insalubre, con acumulación de basura y desechos humanos.
El sheriff del condado de Vinton, Ryan Cain, informó que la mayoría de los menores permanecía confinada en una habitación de aproximadamente 3.7 por 3.7 metros, donde presuntamente habría pasado gran parte de los últimos cuatro años.
“La mayor parte de nuestro ganado vivía en mejores condiciones que los niños”, afirmó Cain al describir la escena, que calificó de “repugnante”.
Siete menores fueron hospitalizados
Tras el operativo, siete de los niños fueron trasladados a hospitales debido a su estado de salud. Dos de ellos fueron transportados en helicóptero hacia centros especializados en trauma y uno permanecía en condición crítica, según informó el fiscal general.
Aunque algunos ya recibieron el alta médica, otros continúan hospitalizados bajo observación. Las autoridades no detallaron la naturaleza de las lesiones, pero sostienen que la investigación apunta a un prolongado patrón de abuso y negligencia dentro del núcleo familiar.
La investigación también reveló que ninguno de los 16 menores estaba inscrito en un centro educativo. Además, varios presentaban importantes retrasos en su desarrollo.
Según las autoridades, algunos niños no podían hablar, mientras que la hija mayor, de 18 años y con discapacidad del desarrollo, ni siquiera sabía escribir su propio nombre. “Algunos de estos niños ni siquiera podían hablar. Fue terrible”, expresó Wilson.
La familia habría permanecido fuera del radar durante años
De acuerdo con la investigación, la familia logró mantenerse alejada de la atención de las autoridades durante años. Wilson explicó que sus integrantes se trasladaron por distintos condados del sur de Ohio desde al menos 2008, evitando generar registros médicos, escolares o administrativos que alertaran sobre la existencia de los menores.
“Eran bastante hábiles para mantener a estos niños fuera de la vista y lejos de las miradas de los investigadores”, afirmó. Vecinos de Hamden, una comunidad de menos de mil habitantes donde se encontraba la vivienda, aseguraron que nunca habían visto niños en la propiedad y manifestaron su sorpresa al conocer el caso.
Los menores quedaron bajo protección del Estado
Tras el rescate, los 16 niños quedaron bajo la custodia de los servicios de protección infantil, mientras las autoridades buscan obtener la tutela temporal y continúan reuniendo evidencias.
En la investigación participan la Oficina de Investigación Criminal de Ohio, peritos forenses y equipos especializados en atención a víctimas.
El gobernador de Ohio, Mike DeWine, calificó el caso como “desgarrador” y aseguró que el Departamento de Niños y Jóvenes trabaja para garantizar la atención médica, psicológica y social que requieren los menores.
Por su parte, el fiscal general Andy Wilson prometió que los responsables enfrentarán la justicia. “Se hará justicia para estos niños”, afirmó.
Hasta el momento, las acusaciones no han sido probadas en los tribunales, por lo que los cuatro imputados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad mediante el debido proceso judicial.




