
Robos y saqueos golpean a las comunidades afectadas por los terremotos en Venezuela
VENEZUELA- Mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros que dejó el devastador doble sismo que sacudió a Venezuela, otra crisis golpea a las comunidades afectadas: una ola de robos y saqueos en las zonas más devastadas, especialmente en el estado costero de La Guaira.
Las denuncias de comerciantes y residentes se han multiplicado en las últimas horas. Comercios, viviendas y establecimientos de salud han sido saqueados en medio del caos generado por los terremotos, que, según el balance oficial, han dejado al menos 1,450 fallecidos y decenas de miles de desaparecidos.
Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de personas retirando electrodomésticos y mercancías de tiendas colapsadas, mientras otras imágenes exhiben cajas transportadas en motocicletas y vehículos particulares. También circulan denuncias que señalan presuntos abusos cometidos por algunos funcionarios de seguridad, quienes habrían ingresado a viviendas bajo el argumento de realizar inspecciones.
Entre los establecimientos afectados figura una sucursal de una reconocida cadena de farmacias, además de supermercados y pequeños comercios que quedaron completamente desvalijados.
María Esther Bernal, de 71 años, relató que los locales comerciales que alquilaba a comerciantes chinos fueron saqueados por completo.
“No dejaron ni el papel de las paredes. Se llevaron hasta los cables”, expresó con indignación.
La mujer aseguró que, incluso, algunas personas continuaban saqueando mientras aún había víctimas mortales entre los escombros.
La población también ha manifestado su descontento por la respuesta de las autoridades, al considerar insuficientes las labores de rescate, la distribución de alimentos, agua y medicinas, así como las medidas para garantizar la seguridad en las zonas afectadas.
Ante la situación, el Gobierno venezolano desplegó efectivos militares en La Guaira y restringió el acceso al estado mediante un sistema de salvoconductos gestionados por las autoridades castrenses.
Viviendas también fueron saqueadas
Los robos no se limitaron a los comercios. Numerosos residentes denunciaron que sus viviendas fueron desvalijadas mientras intentaban rescatar familiares o permanecían fuera de sus hogares tras los sismos.
“Nos robaron todo: la ropa, los zapatos, las ollas, los vasos… aquí no quedó nada”, contó Zulay de Carvajal, de 72 años.
Su hijo, Gregory Carvajal, afirmó que mientras colaboraban en el rescate de víctimas, personas aprovechaban el desorden para ingresar a las propiedades y llevarse pertenencias.
“Nosotros estábamos sacando personas muertas y, al mismo tiempo, había gente saqueando y llevándose todo”, lamentó.
Asimismo, vecinos denunciaron intentos de robo de vehículos, extracción de combustible de automóviles atrapados entre los escombros y personas que se hacían pasar por bomberos para acceder a viviendas.
Uno de los videos más difundidos muestra a un ciudadano expulsando de su casa a un militar y otro funcionario, a quienes acusó de revisar sus pertenencias sin autorización. Los uniformados respondieron que únicamente verificaban si había personas atrapadas en el inmueble.
Un fenómeno que revive el recuerdo de 1999
Para defensores de derechos humanos, los hechos recuerdan lo ocurrido durante el deslave que devastó La Guaira en 1999, una tragedia que dejó más de 10,000 fallecidos.
El excoordinador de la organización Provea, Marino Alvarado, señaló que en escenarios de desastre suelen repetirse tres fenómenos: el aumento de la delincuencia, denuncias por abuso policial y la presunta participación de algunos funcionarios en actos de saqueo.
Pese a la situación, también han surgido iniciativas solidarias. Luego de que una sucursal de la cadena Farmatodo fuera saqueada, la empresa, junto con miembros de la comunidad, limpió el establecimiento y lo convirtió temporalmente en un centro de atención primaria para asistir a los damnificados.





