
UNA PICADURA DE AVISPA CASI LE ARREBATA LA VIDA: LA HISTORIA DEL REPORTERO RICKY GARCÍA
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– En un conmovedor testimonio que ha tocado el corazón de toda la comunidad, el fotorreportero y propietario de medios digitales, Ricky García, narró detalladamente la difícil experiencia de salud que enfrentó recientemente y que estuvo a punto de costarle la vida, tras sufrir una inesperada picadura de avispa en el interior de su garganta.
En una entrevista conducida por el comunicador Jonathan Suárez, García aclaró los rumores sobre el incidente. Aunque esa mañana se encontraba laborando en Villa Tapia y Tenares, el hecho ocurrió alrededor de las 2:00 de la tarde en San Francisco de Macorís, justo cuando se disponía a recoger a sus hijos en el Colegio Continental. Según relató, sintió que el insecto entró a su boca y, al intentar extraerlo con su dedo, confirmó que se trataba de una avispa, sin imaginar en ese instante la gravedad de la situación.
Rápida complicación y el traslado a emergencias
A los pocos minutos del incidente, García comenzó a sentir una fuerte opresión en las vías respiratorias que le impedía respirar con normalidad. De inmediato, alertó a su primo Brian y se trasladó por su cuenta en una pasola hacia el Centro Médico Siglo XXI. Al llegar a la sala de emergencias en estado de asfixia, el cuerpo médico actuó de urgencia debido a una severa reacción alérgica y una embolia en la garganta que obstruía el paso del aire.
El reportero permaneció un total de nueve días en la unidad de cuidados intensivos, cinco de ellos bajo un coma inducido debido a las complicaciones para realizar la intubación. García aprovechó el espacio para externar un profundo agradecimiento tanto a los médicos y enfermeras del centro de salud por su entrega inmediata, como al pueblo francomacorisano y a los medios de comunicación por las cadenas de oración levantadas en favor de su recuperación.
Una recaída que reveló daños previos
Tras recibir el alta médica, la odisea de salud continuó. Apenas dos días después de regresar a su hogar, García sufrió una recaída caracterizada por fiebres altas y un dolor punzante e insoportable en el pecho. Al retornar de urgencia al centro médico, los estudios radiográficos revelaron que había sufrido una trombosis y un infarto pulmonar.
Dentro de su testimonio, el fotorreportero hizo una pausa para enviar un mensaje de reflexión y advertencia directamente a la juventud sobre el uso de los cigarrillos electrónicos o vapes. Confesó que los médicos determinaron que padecía de una pulmonía previa a causa del consumo de estos dispositivos, lo cual comprometió severamente sus pulmones y dificultó que su cuerpo asimilara la anestesia durante la crisis de la picadura.
Totalmente recuperado, Ricky García concluyó afirmando que esta dura experiencia constituye una segunda oportunidad de vida otorgada por Dios. Aseguró que este acontecimiento le ha enseñado a revaluar sus prioridades, comprender que «la vida es una sola» y que es necesario reducir el ritmo laboral y el estrés diario para dedicar más tiempo a la fe y a compartir junto a su esposa y sus dos pequeñas hijas.




