Aplazan para el próximo viernes coerción de militar por caso de muerte de adolescente derribado de motor en SFM
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – La Oficina de Atención Permanente de este distrito judicial aplazó para este próximo viernes 29 de mayo, a las 10:00 de la mañana, el conocimiento de la medida de coerción contra el oficial del Ejército de la República Dominicana, Raily Santos, imputado de provocar el trágico accidente vial en el que perdió la vida el adolescente de 16 años, Ángel Manuel Luna.
La decisión de postergar la audiencia se tomó a los fines de permitir que los abogados de la parte querellante procedan con el depósito formal de un escrito de querella ante el tribunal. Asimismo, la defensa técnica del imputado dispondrá de este tiempo para recolectar y presentar los presupuestos de arraigo correspondientes en favor de su representado.
El encartado llegó al Palacio de Justicia bajo un estricto cordón de seguridad compuesto por agentes de la Policía Nacional y efectivos militares. Con el rostro cubierto por una capucha morada y vistiendo una camiseta roja, el oficial rehusó ofrecer declaraciones a los miembros de la prensa, quienes le cuestionaron reiteradamente si se sentía arrepentido por el hecho o si percibía abandono por parte de la institución militar.
Calificación jurídica e implicaciones
A la salida de la sala de audiencias, los juristas actuantes en el caso ofrecieron los detalles técnicos de la jornada.
El órgano acusador mantiene una solicitud formal de prisión preventiva como medida cautelar.
El caso ha sido calificado provisionalmente bajo el artículo 319 del Código Penal Dominicano, el cual tipifica y sanciona el homicidio involuntario o culposo.
El abogado defensor, Licdo. Darlin Santos, confirmó que por el momento su representado no emitirá declaraciones públicas y que se concentrarán en estructurar la defensa técnica de cara a la audiencia fijada para el viernes.
El ambiente en las inmediaciones del tribunal continúa vigilado por los organismos de seguridad del Estado, dada la alta sensibilidad e indignación que este suceso mantiene latente en toda la provincia Duarte.





