
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – A casi dos años de la desaparición de José Armando Gil, un taxista francomacorisano, su familia aún espera respuestas sobre su paradero.
Los familiares de Gil estallaron contra las autoridades policiales y judiciales por la dejadez mostrada en el caso.
Según sus declaraciones, tras la desaparición, en San Pedro de Macorís, las autoridades detuvieron a dos individuos en posesión del vehículo del desaparecido. Sin embargo, al llegar a San Francisco de Macorís, los sospechosos fueron puestos en libertad sin proporcionar detalles sobre el paradero de José Armando.
Diego Alexander Alcalá, uno de los detenidos, ha sido señalado por la familia del desaparecido, como una figura clave en el caso, presuntamente que Alcalá habría salido del país según las pesquisas realizadas por los familiares de Gil.
La angustia y la incertidumbre han envuelto a la familia Gil desde que desapareció sin dejar rastro.
La madre de José Armando sostiene la firme creencia de que aquellos que fueron capturados con el vehículo de José Armando poseen información crucial sobre su paradero.





