
El Gobierno elimina uso requerido de mascarillas a personas vacunadas

PUERTO RICO.- Sin utilizar mascarillas y confiados en que la ciudadanía responderá de manera positiva, el gobernador Pedro Pierluisi y el secretario de Salud, Carlos Mellado, anunciaron ayer que dejaron sin efecto la orden ejecutiva que imponía medidas restrictivas para atender la epidemia del COVID-19.
En cambio, el mandatario emitió una orden ejecutiva que delega en Mellado las nuevas recomendaciones para protegerse contra el COVID-19.
La nueva directriz del primer ejecutivo entrará en vigor este lunes. Pese a que la apertura fue acogida por la Coalición Científica de Puerto Rico, el grupo de profesionales manifestó ciertas reservas.
Con la nueva orden ejecutiva, quedan sin efecto las limitaciones de capacidad en los establecimientos públicos y privados, independientemente si son lugares abiertos o cerrados.
Se mantiene en vigor la orden ejecutiva (OE 2020-037) que exige evidencia de vacunación o una prueba negativa del COVID-19 a todo pasajero que arribe a la isla.
También dejó intacta la orden ejecutiva (OE 2020-20) que declara un estado de emergencia “hasta tanto el secretario de Salud determine que la pandemia está controlada o extinguida”.
Además, se permite que personas totalmente vacunadas descarten el uso de mascarillas.
“Sin embargo, en su orden administrativa, el Departamento de Salud requiere el uso de mascarilla a toda persona que visite, asiste o labore en instalaciones de servicio de salud, incluyen, pero no se limitan a hospitales, laboratorios, oficinas médicas y centros de diagnóstico y tratamiento, entre otras. Además, tendrá que utilizar mascarilla toda persona que no esté completamente vacunada”, precisó el gobernador en conferencia de prensa, en La Fortaleza.
“Las personas no vacunadas y los niños que no están autorizados a vacunarse tendrán que seguir restricciones más específicas, que ahora serán delineadas por las directrices del Departamento de Salud, que el secretario estará promulgando en el día de hoy (ayer) para que también sea efectiva a partir del próximo 5 de julio”, abundó Pierluisi.
Dentro de las primeras disposiciones de la orden administrativa, Mellado advirtió que la cuarentena de personas positivas al virus será de 10 días desde el inicio de los síntomas, si lleva 24 horas sin fiebre y ha mejorado, a pesar de que continúe con algunos malestares. El uso de mascarillas, mientras tanto, se mantiene en establecimientos de servicios de salud, además de en personas que no estén completamente vacunadas y entre menores de dos a 11 años que aún no pueden recibir esta vacuna.
Mientras, los organizadores y administradores de eventos que reúnan a 500 personas o más deberán exigir evidencia de la vacuna o resultado negativo de la prueba de antígeno 24 horas antes de la actividad. A su vez, las aseguradoras y planes médicos deberán seguir cubriendo los tratamientos y referidos contra el COVID-19.
A preguntas de El Nuevo Día, el gobernador y Mellado reconocieron que es “difícil” fiscalizar en la calle quién está vacunado y quién no para así determinar quién cumple con la directriz.
“Aquí, apelamos a la cooperación de la ciudadanía. El Departamento de Salud va a continuar haciendo las inspecciones que hace, la División de Investigaciones va a continuar realizando sus gestiones investigativas. El Departamento tiene la potestad de multar cuando detectan cualquier violación a la orden administrativa”, sostuvo el gobernador.
“Pero es difícil uno a simple vista determinar quién está vacunado y quién no, y lo que estamos diciendo es que el que está vacunado no tiene que usar mascarilla, tanto en el exterior como en el interior”, sostuvo.
Cuestionado sobre la cantidad de multas que ha emitido Salud y su capacidad para hacer ese trabajo, Mellado dijo no tener las estadísticas sobre la fiscalización de la agencia, y se comprometió en ofrecerlas. Pero, al cierre de esta edición, no se recibieron.
Pierluisi defendió su decisión de abrir los espacios en un 100% “porque el asesoramiento científico que tengo, incluyendo la Coalición Científica que me asesora, es que lo que estamos haciendo es lo que procede”.
“Podrá haber uno que otro que difiera, pero realmente hay un consenso”, afirmó.
Advirtió que se mantendrá vigilando las estadísticas y, si es necesario, reinstala a las restricciones. “Pero no lo veo venir”, dijo pese a la existencia en la isla de la temida variante Delta.
Adelantó que espera que el país alcance la inmunidad de rebaño en septiembre, “pero si la mides a base de los adultos, llegamos en cuestión de semanas”.





