Callaway mandaba mensajes no solicitados, que en ocasiones fueron ignorados, a las mujeres por medio de correos electrónicos, textos y redes sociales. Llegó a pedir que le enviaran una foto con un desnudo, de acuerdo con el reporte difundido a principio de febrero pasado.
“Queremos darles las gracias a las muchas personas que cooperaron con nuestro Departamento de Investigaciones (DOI) durante sus labores, que abarcaron las posiciones del Sr. Callaway con tres equipos distintos. Los equipos que emplearon al Sr. Callaway cooperaron completamente con el DOI, incluyendo compartir correos electrónicos y ayudar con la identificación de testigos claves. El acoso no tiene lugar dentro de Major League Baseball y estamos comprometidos con proveer un ambiente apropiado de trabajo para todos aquellos ligados a nuestro juego”.
Callaway ha sido colocado en la Lista de Inelegibles de forma inmediata y continuará allí hasta por lo menos el final de la temporada 2022, cuando podrá ser elegible para soliticar ser potencialmente reincorporado.
El coach solía hacer comentarios sobre la apariencia de las mujeres, haciéndolas sentir incómodas, y en una ocasión “acercó sus genitales en el rostro de una reportera” cuando ella le entrevistaba, aseguró The Athletic.
En otra ocasión le dijo a una de las mujeres que podía compartir información sobre los Mets si ella se emborrachaba con él, añadió la publicación. Más de una de las mujeres recibió una selfie con el torso desnudo o varias de él. Otra dijo que le masajeó los hombros en el dugout cuando Callaway creyó que no había nadie viéndolos, según el reporte.
Las cinco mujeres hablaron con The Athletic bajo la condición de no ser identificadas y aseguraron que el comportamiento de Callaway abarcó un periodo de al menos cinco años y tres años, según el medio. Dos de las mujeres dijeron que recibieron advertencias sobre la conducta de Callaway por parte de colegas periodistas y otras personas vinculadas al mundo del béisbol, según The Athletic.
Callaway se desempeñó como coach de pitcheo de los Indios de Cleveland durante cinco años antes de dirigir a los Mets entre 2018-19. Tras ser despedido por Nueva York, trabajó la pasada campaña como el coach de pitcheo de los Angelinos.