POR: ANDRES MEDINA
Un pronunciamiento por parte de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), exigen familiares de Cecilio Fermín Domínguez, quien eran popularmente conocido como «cijo», luego de que tres magistradas fuesen señaladas presuntamente de cometer corrupción en el proceso judicial que se le seguía a Winston Anderson Veléz Gutiérrez, alias «el chacal» y éstas no fuesen suspendidas por este acto.
Y es que, parientes y abogados de llevar este caso, exigen respuestas al juicio disciplinario que en noviembre del año pasado se inició en contra de las juezas, Antonia Rosario, Noemí Díaz y Enidia Olivares y del cual aún esperan el fallo que emitirá el Consejo del Poder Judicial (CPJ).
Recordemos que “el chacal”, admitió haberle disparado a Fermín Domínguez y éste fue puesto en libertad pura y simple por las magistradas mencionadas, abogadas que, de acuerdo con la Inspectoría de la Suprema Corte, existen pruebas que evidencian que Olivares fue sobornada con el propósito de que “el chacal” quedara absuelto de este crimen que se registró en septiembre del año 2014 al momento que el occiso abandonaba un centro de diversiones.
Por este hecho, también fueron señalados José Omar Vélez Gutiérrez “el ñequito” y a Euris Harmen Vélez Victorio “el menor”, imputados que les fue iniciado un juicio de fondo el 14 de diciembre de 2017.
Cabe destacar, que el 18 marzo del año pasado, El Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Distrito Judicial Duarte, absolvió de este crime a «el chacal”.
«El cijo», aparentemente fue ultimado a las afueras de Skuer Bar, ubicado en la calle Billini esquina Olegario Tenares de esta ciudad, en horaa de la madrugada del 22 de septiembre del 2014.





