
Vincenzo Nibali: “Todavía no he ganado el Tour”
Oyonnax (Francia). EFE. Una considerable renta, la sensación de ser el más fuerte y la eliminación por caída de sus principales rivales han situado al italiano Vincenzo Nibali como el claro favorito para ganar el Tour de Francia.
Pero en la caravana de la ronda gala, pocos son los que se atreven a garantizar la victoria del ciclista del Astana, sobre todo después de que los dos principales candidatos, el británico Chris Froome y el español Alberto Contador, fueran víctimas de las caídas.
“Estoy convencido de que todavía puede haber una sorpresa, porque en este Tour todos los días pasa algo inesperado y porque creo que la táctica tendrá un papel preponderante en lo que resta de carrera”, asegura el director de la ronda gala, Christian Prudhomme.
El patrón del Tour está feliz, porque el recorrido diseñado para esta edición, lleno de trampas, ha incrementado el interés de los primeros días, aunque muchos le han criticado por su dureza, sobre todo, de la etapa de los “pavés”.
Prudhomme no cree que la eliminación de Froome y Contador haya dejado en bandeja la carrera a Nibali, opinión que comparte uno de sus lugartenientes, el quíntuple vencedor del Tour Bernard Hinault.
“Hasta ahora ha corrido de forma muy inteligente, siempre adelante, muy hábil para no caerse. Pero, como mucho, podemos decir que ha ganado el 50 % del Tour”, señala el bretón.
En el equipo Astana de Nibali la consigna es no dar nada por ganado, aunque el director de la formación kazaka, el exciclista Alexandre Vinokurov, considera que la victoria no se les puede escapar si hacen bien las cosas.
Para ello, el equipo turquesa necesita despejar algunas dudas que pueden privar a su jefe de filas de la victoria final. La primera de ellas es la fortaleza del equipo. El Astana ha llevado el peso de la carrera desde que Nibali se vistió de amarillo en la segunda etapa, aunque en la décima lo cedieron temporalmente a Tony Gallopin.
A los compañeros de Nibali les queda lo más duro, cuatro llegadas en alto en Alpes y Pirineos, en los que, con toda seguridad, recibirán muchas andanadas de sus rivales y tendrán que controlar la carrera.
“Por el momento el equipo parece bien, no veo señales de fatiga, creo que estamos gestionando bien los esfuerzos”, señala Vinokurov.
Si el equipo aguanta, habrá que ver si también lo hace su líder, poco acostumbrado a soportar la presión de un líder en el Tour de Francia.
El “Tiburón de Messina” sabe lo que es vencer en una carrera de tres semanas, que ganó en España en 2010 y en Italia el año pasado, pero también ha conocido sonoros fracasos.
El más reciente es el de la vuelta de 2013, cuando tras controlar las dos primeras semanas, en los que vistió el maillot de líder en 13 ocasiones, se vio arrebatar la victoria final por el veterano estadounidense Chris Horner, de 42 años, a falta de tres jornadas para el final.
Gallopin conquista la undécima etapa
Oyonnax. Francia. EFE. Tony Gallopin logró ayer su primera victoria en el Tour de Francia en Oyonnax, un terreno que conoce bien porque entrena cerca de esa ciudad y porque lo había reconocido durante la pasada primavera.
“Entrené en esta región con mi padre y mi novia (Marion Rousse, campeona de Francia en ruta en 2012) y me dijeron que fuera a reconocer esta etapa del Tour. Eso me ha ayudado mucho”, aseguró el ciclista del Lotto.
“Sabía que poco antes de la meta había una cota que no estaba indicada en el premio de la montaña y que pocos ciclistas conocían. Así que ahí lo he intentado. Creo que conocer el terreno ha sido clave”, agregó.
Gallopin se metió en el grupo de cuatro que afrontó con algo de renta los últimos kilómetros, junto con el checo Michael Sagan, el polaco Michal Kwiatkowski, el australiano Michael Rogers.
“Sabía que con ellos no tenía ninguna opción. Tengo una buena velocidad punta, y a veces por eso no ataco antes, pero al final siempre hay alguno que me gana. La victoria de hoy prueba que tengo que intentarlo más a menudo. Tengo que desacomplejarme”, dijo el corredor de 26 años.
Se lanzó en solitario y logró entrar en la meta sintiendo en su espalda el aliento del pelotón, encabezado por el alemán John Degenkolb, que no ocultaba su rabia: “Me ha faltado un relevo más”.
Por: El Nacional





