Los Indios mantienen a Cleveland como centro del deporte en Estados Unidos
CLEVELAND. Desde que el alero LeBron James consiguió el pasado verano con los Cavaliers de Cleveland el título de la NBA, la ciudad pasó de estar siempre en un segundo plano a ocupar el centro de atención del deporte profesional en Estados Unidos.
Una posición que ahora se incrementa con la presencia de los Indios de Cleveland en la Serie Mundial de las Grandes Ligas.
La ciudad que durante años fue motivo de burlas y donde el deporte no deparaba sino decepciones que se habían arraigado en el sentir colectivo de numerosos fanáticos, vive su momento histórico porque otro equipo profesional tiene la posibilidad de conseguir un nuevo título nacional.
Los responsables son los Indios, que tras eliminar de forma sorpresiva a los Medias Rojas de Boston y a los Azulejos de Toronto son campeones de la Liga Americana y vuelven al “Clásico de Otoño”.
Lo más impresionante y único para los seguidores aficionados deportivos de Cleveland es que mientras los Cavaliers el próximo martes van a recibir los anillos de campeones de la NBA en el Quickens Loans Arena, en el Progressive Field, campo de los Indios, se jugará también el primer partido de la Serie Mundial.
Los Cavaliers culminaran la jornada con el su primer banderín de campeones colgado en el techo del campo, algo que no tenían en Cleveland desde que en 1964 los Browns de Cleveland ganaron el título de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
“¿Puede haber algo mejor?”, preguntó James, el astro cuyo regreso en 2014 avivó la esperanza en el noreste de Ohio. “No lo sé? Seremos locales en el primer juego de la Serie Mundial y recibiremos nuestros anillos en la misma noche y al mismo tiempo”.
Tal situación hace años era la última posibilidad que podían pensar los aficionados al deporte en Cleveland, ciudad de la que se burlaban con el chiste de considerarla como perdedora.
Ahora ocurre ya todo lo contrario, el humor que antes se utilizaba contra ella sirve para aplicarlo a otras ciudades.






