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2,420 familias viven de manera ilegal en territorio dominicano

DAJABÓN.- Un total de 2,420 familias haitianas, que suman 12,642 personas, están asentadas en un 98% de manera ilegal, en el borde limítrofe de 15 kilómetros que corresponden a República Dominicana, en las cinco provincias que hacen frontera con Haití.

Frontera-Dajabon

Las familias tienen entre dos y 10 años residiendo en los límites fronterizos. Un 89 % cocina con leña o carbón, y el 52 % quema la basura, provocando graves daños al medio ambiente y los recursos naturales, indica un Levantamiento de Edificaciones y Habitantes de Nacionalidad Haitiana del Ministerio de Defensa dominicano.

El censo, finalizado por el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) en el segundo semestre del 2013, recogió las condiciones en que viven los haitianos con sus familias en terrenos que comprende el límite fronterizo en territorio dominicano. La emigración es atribuida a la búsqueda de una forma de vida mejor que la empobrecida Haití no les ofrece.

Apenas el 32% de los 12,642 sabe leer y escribir, y el 67 % habla español. Estos inmigrantes viven en su mayoría en precarias casas de madera y zinc, y más de la mitad es alquilada por dominicanos. Sólo el 8% cuenta con inodoros para hacer sus necesidades fisiológicas, y el 78% usa letrinas.

En total, son 3,252 los hombres que residían en las citadas demarcaciones al momento del levantamiento, 3,176 mujeres y 6,214 niños. Los menores de 1 a 15 años representan la mayoría, con el 49%.

Pese a que al 63% de los niños le habían administrado sus vacunas al momento del levantamiento, la forma de vida de los inmigrantes presenta condiciones de hacinamiento e insalubridad. Aunque se censaron 2,420 familias, la cantidad de viviendas que habitan es inferior a ese total, pues son 2,232 las unidades en que viven, de las que 108 son compartidas.

Un ejemplo de las condiciones de vida, es el caso de un haitiano agricultor, de 36 años, quien reside ilegalmente en Rancho La Guardia, Elías Piña, en una vivienda de madera y yagua habitada por ocho personas, entre ellas seis niños que no han sido vacunados. Del grupo, sólo dos saben leer y escribir, y ninguno habla español.

La vivienda es prestada, ocupada desde hace ocho años. No posee letrina, la basura recolectada la queman, el agua que usan es de la llave pública, cocinan con leña, y se alumbran con energía eléctrica.

El levantamiento determinó que con 33%, la provincia Elías Piña concentra el mayor porcentaje de familias haitianas en los límites fronterizos de 15 kilómetros que pertenecen a República Dominicana, seguida por Jimaní (25 %), Pedernales (19 %), Dajabón (17%) y Montecristi (6 %).

La agricultura es la principal fuente de ingresos de los inmigrantes censados: el 42% obtiene sus ingresos de esta forma.

El 26% se dedica a ser ama de casa, y el 13 % es chiripero.

Violación de los límites

Para el último Censo Nacional de Población y Vivienda, realizado en el año 2010, en las cinco provincias fronterizas vivían 320,767 personas, de las que 35,390 nacieron en el extranjero y 12,642 vivían dentro de los 15 kilómetros desde el límite fronterizo hacia República Dominicana, que corresponden al área de trabajo del Cesfront.

Este cuerpo militar, perteneciente al Ministerio de Defensa, propone algún tipo de penalidad para los dominicanos que alquilan viviendas a los haitianos que residen ilegalmente. Además, llevar un control estricto de las familias que habitan en las casas para evitar que se asienten más inmigrantes.

La penetración a territorio dominicano también es observada por la Comisión para la Relocalización y Reparación de las Pirámides Fronterizas de la Cancillería de la República Dominicana.

Uno de sus miembros, el embajador William Páez Piantini, recoge en su libro publicado en 2013: “Frontera Domínico-Haitiana: 6 zonas; 97 planos/313 pirámides”, una investigación que realizó para verificar la ubicación exacta de los puntos limítrofes entre Haití y República Dominicana.

Indica que el río Dajabón o Masacre, al abandonar su cauce original, “cerró un meandro, quedando ubicado el mismo en la parte occidental de dicho río”.

“Desde el año de la ocurrencia de este fenómeno (1943) hasta hoy, los haitianos han estado usufructuando, ilegalmente, esos terrenos, que son de clara toponimia dominicana”, indica Páez Piantini.

El investigador observa también que la República de Haití ocupa, de manera ilícita desde finales de los años 40, una porción de territorio dominicano próximo al poblado de Dajabón, que hoy forma parte de la localidad haitiana de Ouanaminthe (Juana Méndez).

Sostiene que esto se puede comprobar colocando en su lugar de origen las pirámides gemelas número 16, desaparecidas desde el 1943 por una crecida del Masacre, “las cuales determinarían el curso legítimo de la frontera”.

Como los haitianos tienen más de medio siglo usufructuando ese terreno, Páez Piantini entiende que República Dominicana pudiera cederlo, “llenando todas las formalidad nacionales e internacionales, a cambio de las ocupaciones haitianas localizadas en la margen oriental del Lago del Fondo” o Lago Azuey.

 

REPORTAJE ESPECIAL de diariolibre

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